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Caracol y RCN: 15 años entreteniendo y embruteciendo a los colombianos

El 10 de julio del 2013 se cumplieron 15 años de la entrada en funcionamiento de los canales privados de televisión en Colombia, Caracol y RCN. Sin embargo, este dato tuvo la misma importancia en la opinión pública que el aporte a la cultura  y el fomento de buenos valores que estos dos medios de comunicación han hecho a la sociedad.

Caracol y RCN: 15 años entreteniendo y embruteciendo a los colombianos

Recordemos que el 24 de noviembre de 1997 Caracol y RCN, que para ese entonces eran programadoras de televisión, ganaron en audiencia pública las licitaciones para operar dos canales privados de cubrimiento nacional que entrarían en operación el primer semestre del año siguiente.

Sin embargo, fue hasta el viernes 10 de julio de 1998 que emitieron por primera vez sus señales de prueba con los partidos del mundial de Francia 98. Muchos recordamos cómo en las semanas previas se repartían por las calles las antenas para sintonizar estas dos nuevas opciones de televisión en Colombia, que de entrada no eran tan novedosas  ya que, además de fútbol, nos vimos obligados a volver a ver novelas y series como San Tropel, Gallito Ramírez y La Potra Zaina entre otras. También vimos la última edición del Festival del Humor que hizo Alfonso Lizarazo antes de su retiro momentáneo para dedicarse a la política.

Entre las nuevas propuestas estaban producciones como Ay Cosita Linda, Dios se lo Pague, Julius y La Dama del Pantano por los lados de Caracol, y La Madre, Carolina Barrantes y Tan Cerca y Tan Lejos en RCN. En la parte informativa también se armaron hasta los dientes para competir ferozmente con figuras como Yamit Amat, María Cristina Uribe, Paula Jaramillo e Isaac Nessim por un lado, y Claudia Gurisatti, Vicky Dávila, María Elvira Arango y Jorge Alfredo Vargas por el otro.

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No obstante, cuando muchos pensábamos que estos dos canales iban a resaltar buenos valores, así como promover la educación, la cultura y sobre todo el respeto e identificación con nuestras costumbres y nuestra geografía, 15 años después, nada de esto se ha cumplido.

Su programación ha estado inundada de producciones “colombo-mexicanas” como Pasión de Gavilanes, La Caponera y La Reina del Sur en las que han obligado a nuestros actores a hablar con acento manito. La única cultura que han promovido ha sido la del “traqueteo”, la prostitución y la vida fácil con series como Sin Tetas no hay Paraíso, Rosario Tijeras, El Cartel, Escobar, Tres Caínes y La Prepago. Realities como Popstars, Factor X, Yo Me Llamo, La Voz Colombia y Colombia Tiene Talento solo han servido para alimentar las ilusiones de ídolos de barro que tras un pantallazo fugaz han quedado en el olvido. Y otros productos más fuertes como Nada más que la Verdad  y Protagonistas de Nuestra Tele han llevado a sus concursantes a rebajar su dignidad al más bajo nivel.

En cuanto a los noticieros, su objetividad e imparcialidad han dejado serias dudas por la cercanía que han tenido a los gobiernos de turno (especialmente RCN). Los segmentos de farándula han invadido sus contenidos hasta tal punto que secciones dedicadas, supuestamente, a temas políticos como La Cosa Política y Código Caracol terminan dedicadas a chismes.

Caracol y RCN siempre se han autodenominado como canales de entretenimiento sano para la familia colombiana. No obstante, la necesidad de marcar altos niveles de sintonía para tener anunciantes millonarios, los  han llevado a hacer una televisión embrutecedora y sensacionalista.  Llama bastante la atención que en varias encuestas realizadas a los televidentes, la mayoría coinciden en criticar a los canales privados por su contenido fuerte y amarillista, y reclaman una televisión más cultural y educativa. Pero contrario a esto, los índices de sintonía de medios como Señal Colombia y Canal Capital que sí se esmeran en hacer una televisión basada en cultura y educación son escasos.

Por: Alexander Gómez Naranjo/

Fuente: soyperiodista.com