Entrevista: Louisahhh y el arte rebelde de encontrar nuestra verdad

Después de recorrer el mundo poniendo música, co-crear un sello y sacar EPs, acompañando este recorrido con un activismo directo que toma acción cuando puede sobre problemáticas dentro y fuera de la pista de baile, construyendo todo a través de su música y sus actos con un discurso feminista y político que pasa a ser un espejo de lo que es su vida, Louisahhh ha presentado su álbum debut The Practice of Freedom , un trabajo colectivo que habla del amor, la lucha por encontrarse a ella misma y sobre todo, que habla sobre la libertad en la que se encuentra al mirarse y revelar su verdad. Con un sonido que no se puede encasillar en un género específico y que integra el techno, el punk y el pop, este gran trabajo de la estadounidense, liberado a través del sello HE.SHE.THEY., que lleva a lxs oyentes a una labor introspectiva, algo necesario en medio de un mundo que nos aleja, muchas veces, de mirarnos a nosotrxs mismxs.

Voraz, cautivador y sobretodo sensible, esto es The Practice of Freedom, un trabajo que aprovechamos para conversar con ella.

Entrevista: Louisahhh y el arte rebelde de encontrar nuestra verdad

Para empezar, quiero resaltar tu participación en el documental Underplayed, en el cual, junto a más artistas de la industria electrónica, hablas de la escena electrónica dominada por hombres y cómo muchas mujeres de distintos contextos y partes del globo son afectadas de formas diferentes por la misma estructura probando así, que los feminismos son una teoría multidimensional y como has dicho antes: los feminismos deben ser interseccionales y cambiantes. ¿Cómo crees que ese proceso de aprendizaje influyó en este álbum y cómo plasmaste estos cuestionamientos que le haces a los discursos feministas?

Creo que siempre me he considerado feminista; mis heroínas son mujeres fuertes, desde Juana de Arco, Hatshepsut, Boudica, bell hooks, Audre Lorge, Shirley Manson hasta Patti Smith. Mi mamá fue quien sostuvo nuestro hogar durante casi toda mi infancia y me demostró desde que yo era una niña, que las mujeres pueden estar en la cima de las estructuras empresariales (que se parecen más a una cadena alimenticia) sin comprometer ni integridad ni su maternidad. 

Siendo estadounidense, definitivamente se sintió que la presidencia de Trump fue un duro golpe a ese imaginario de progreso e igualdad que de alguna forma se creó de Estados Unidos y se volvió aún más evidente que este país tiene grandes fallas que fueron amplificadas por el gobierno, uno capaz de demoler pilares de equidad de género, raza y sexualidad. Todo, desde la postulación y posterior elección para ocupar la Casa Blanca de un presunto violador, la precaria situación por la que pasan las mujeres en algunos estados para acceder a una IVE hasta los asesinatos de George Floyd y Breonna Taylor, entre otros, a manos de la policía, lo cual ha hecho que se evidencie aún más la necesidad que tienen las personas de investigar y educarse a sí mismas. Como creadora, el mejor activismo que puedo hacer es poner mi conocimiento y mi energía en hacer música y hablar cuando se me de la oportunidad de hacerlo. Hasta donde sé, cualquier discusión sobre feminismo que deje por fuera una visión interseccional está fallando en ser crítico. Estoy aquí para ayudar a abolir un sistema patriarcal supremacista blanco y capitalista.

El álbum abre con “Love is a Punk” que pone en sintonía a quien lo escucha para un viaje por melodías suaves y al mismo tiempo emocionante a través de tus pensamientos y experiencias de vida. Además de tu voz, el sonido continúa siendo una mezcla de diferentes sonidos que me llevan a preguntar, ¿es esto solo electro o también podría llamarse EBM, breaks, tal vez? Además de un sonido 4/4 muy techno, siendo “Like a Shot” la canción que le sigue. Sin esfuerzo, el álbum en sí responde y demuestra tu experiencia como DJ y cabeza de un sello, y el que hayas trabajado con una gran variedad de géneros. En tiempos de transformación, ¿Cómo describirías los géneros que hay en este álbum y qué significa el concepto de género musical para ti?

Los géneros son una estupidez. Las categorías y jerarquías son necesarias para que los algoritmos funcionen y para los humanos que buscan naturalmente organizar, agrupar y categorizar, se identifique lo que nos gusta y no, y en dónde van todas las cosas. Para mí, como creadora, son inútiles. Prefiero no hablar del género de mi música, pero si fuera forzada a hacerlo, creo que sería: post-alternativo-pop-industrial.

No quiero pensar en una jerarquía en cuanto a sonidos análogos vs digitales. Tanto Vice como yo estuvimos dispuestos a usar cualquier cosa necesaria para llegar al nivel de agresión, profundidad y peso que estábamos buscando

Eres una activista que se nombra no sólo desde los feminismos sino también desde la preocupación por el entendimiento de las adicciones como un tema de salud pública y como una forma de rebeldía y respuesta consciente a una sociedad capitalista que nos induce al consumo. En tu comunicado y en tus redes sociales he leído tus reflexiones acerca de la relación que tienes contigo misma y cómo tu recuperación y el estudio de los feminismos han tenido una gran importancia en ese conocimiento introspectivo, también tu podcast “Sober Sex” toca temas íntimos , pero paradójicamente recalcan la relación entre lo que se considera privado y lo que es público y cómo estos dos se complementan. En “Master” hay una explosión de estos temas: feminidad, deseo, amor y sexualidad. ¿Cómo has balanceado esa relación entre lo que es público y lo íntimo y dónde dibujas la línea en tu proceso creativo? ¿Cómo transmite esto a través de tus sonidos?

No creo que esto sea una decisión consciente: la de dividir las cosas y ponerlas en sitios aparte. Mis luchas, mi adicción y mi vida en general va a lo que hago en mi trabajo (sello, podcast, música, DJ sets). Tengo el consentimiento de mi pareja (que casi siempre es mi musa) para discutir las dinámicas de nuestra relación de forma pública. Creo que esto no se trata de dibujar una línea entre lo que es privado y lo que es público. Todo mi trabajo trata de estar segura de que cualquier cosa que escriba o haga en una canción, viene de un lugar honesto, real y que no estoy causando ningún daño haciéndolo.

Por otro lado, ¿qué elementos (ya sean análogos o digitales) escogiste para condensar estos temas en la narrativa que tenías y cómo te ves a través de esos sonidos?

Trabajar con (quien produjo este álbum) Vice Cooler, fue muy interesante, pues es en verdad un coleccionista de sonidos. Su biblioteca de samples es inmensa y mucho de este material orgánico fue a parar al álbum. De igual forma fue muy divertido trabajar con baterías análogas por primera vez, y creo que eso se tradujo en una emoción particular para el show en vivo y en una nueva forma de pensar cómo las reglas de la música club van cambiando, hacia adelante. No quiero pensar en una jerarquía en cuanto a sonidos análogos vs digitales. Tanto Vice como yo estuvimos dispuestos a usar cualquier cosa necesaria para llegar al nivel de agresión, profundidad y peso que estábamos buscando.

Redefinir y repensar los conceptos es una constante en tu trabajo musical y en otras áreas. En tu canción “Not Dead” hablas de cómo la muerte no es un final de la vida sino un mito, en una respuesta conflictiva a lo que es el luto por medio de vocales sintetizadas y una voz que transmite esperanza y calma, que acompaña melodías nostálgicas. ¿Cómo empezaste esas conversaciones contigo misma (o con otrxs en este caso) sobre muerte, sexo, anarquía y más y cómo estructuraste la narrativa que incluye todos estos temas, en solo un álbum?

Esto no fue una elección consciente, fue la forma natural en que la escritura y creación de este álbum sucedió y se fue desarrollando. Entre más cómoda me sentía al escribir con honestidad, entre menos me importaba si estas canciones funcionaban para la pista de baile o si en algún caso a alguien le gustarían y entre más consciente era de mi propia voz, más de estos temas emergieron por sí solos. Algo pasó cuando estaba haciendo este álbum como resultado de algunas circunstancias (trabajar con Vice, escoger hacer un trabajo más extenso en vez de un EP o un single) y ese algo me dio mucha valentía para escribir canciones que fueran “desagradables”, que se sintieran inseguras, que me hicieran ser fuerte para sacarlas y además cantarlas o ponerlas, en parte por la verdad que contienen. Estoy agradecida por irme moviendo en esa dirección en vez de escribir canciones sobre ir al club e ir a bailar.

Ahora mismo estoy trabajando en crear y luchar por la cultura del consentimiento dentro de la industria de la escena electrónica con #forthemusic y el movimiento Me Too liderado por Rebekah en metoo-music.com, en el cual la meta es unirnos como comunidad para hacer los clubs y festivales lugares seguros e inclusivos para todas las personas.

También hay una gran parte de trabajo colectivo en este álbum, cuéntanos un poco más de ese proceso co-creativo y de construir con más personas.

Este álbum me volteó la vida de muchas maneras, hizo una diferencia enorme y me hizo re construir de una mejor forma. Como mencioné, colaborar con Vice fue un regalo y las conexiones que él hizo posible en términos de producción, fueron increíbles y me enseñaron mucho. Dave Pensado y su equipo (quienes mezclaron el álbum), nos enseñaron de forma impecable cómo retener el caos mientras se pule el sonido, y Alex De Young, quien lo masterizó, se convirtió en un gran amigo. Creo que es importante celebrar el trabajo colectivo que toma hacer un álbum y fue especial y bello conocer y trabajar con muchas personas durante el proceso. Todo desde el trabajo artístico del álbum y la dirección creativa (Ella Herme, Josh Spencer) a la ejecución del show live (Maelstrom, Bertrand James, Mathieu Fisson, Jean-Maxence Chagnon), ha sido una labor que viene desde el amor y de personas que tienen una habilidad excelente con todo lo que hacen. Quiero gritar desde cualquier sitio mi felicidad con el hecho de que este álbum fue una nave de amistad, de amor y de explorar nuevos territorios.

Entrevista: Louisahhh y el arte rebelde de encontrar nuestra verdad

Con respecto al punk como una subcultura y el crecimiento de este como una forma de vida no solo en la escena electrónica sino en la escena hardcore y otras, has trabajado de lado de personas que te han ayudado a complementar la gran labor que es tener un discurso y una posición política, como es el caso del sello bajo el que sale este álbum: HE.SHE.THEY. El punk resalta la necesidad de construir puentes con otrxs para crear alternativas a una hegemonía capitalista. El sello HE.SHE.THEY. lucha para recordar y recordar las raíces de esta escena, pues como ellxs dicen la pista de baile “es un lugar sin prejuicios, donde las personas pueden ser ellas mismas. Para crear una utopía donde las personas sepan que merecen poder expresar su individualidad”. Una pista de baile diversa es una meta por la cual luchas, a partir de eso, ¿cómo crees que las personas pueden adaptar estas metodologías a su trabajo en la escena electrónica cuando ahora más que nunca, se abre la brecha entre quienes no quieren discutir o mencionar las problemáticas de exclusión y violencia y quienes lucha por esta utopía?

Ahora mismo estoy trabajando en crear y luchar por la cultura del consentimiento dentro de la industria de la escena electrónica con #forthemusic y el movimiento Me Too liderado por Rebekah en metoo-music.com, en el cual la meta es unirnos como comunidad para hacer los clubs y festivales lugares seguros e inclusivos para todas las personas. A la vez, he sido parte de algunos talleres con DJs For Climate Action, hablando del futuro de nuestra industria y el impacto al medio ambiente, hablando también de soluciones que el futuro debe tener cómo incluir iniciativas hacia una diversidad interseccional. Lo que recomiendo es revisar algunas de estas organizaciones para incentivar el pensamiento crítico y tomar acciones concretas en la escena en la que estén para ir moviendo la industria a un lugar cada vez más cercano a esa utopía.

Si lxs artistas ceden a las demandas actuales de la industria musical, la música en sí misma va a deformarse a algo que no es: un producto, en vez de hacer que esta industria cambie a cumplir las necesidades de lxs artistas y el tiempo, energía y dinero que toma producir y sacar un trabajo significativo.

Continuando con el álbum, mencionaste que el desarrollo y la producción de este no fue tarea fácil y al contrario fue una tarea retadora. Durante tu carrera has mencionado que el trabajo es duro, algo refrescante de escuchar de una artista pues se rompe ese imaginario de “es fácil ser DJ y hacer música cada dos meses” que se ha replicado en la industria. ¿Cómo sentiste que tu proceso de aprendizaje te preparó para este álbum? ¿Qué cosas nuevas aprendiste de componer, producir y escribir y qué consejo le darías a quien se quiere afrontar a hacer música?

Este álbum ha sido un increíble profesor en muchas formas. Lo más importante es dar crédito a lo que se debe: el trabajo duro de crear este álbum no fue, de ninguna forma, algo por lo que pasé sola, y creo que es de gran importancia hablar del trabajo en grupo y el apoyo, algo que fue vital para la creación. Fuera de escribir las canciones, que fue de las pocas cosas que hice relativamente aislada, casi todos los elementos técnicos, creativos y administrativos, fueron hechos con otras personas y no puedo enfatizar lo suficiente que para mí fue necesario este grupo de personas para pasar por ese proceso y lo afortunada que me siento de haber encontrado personas que a mi lado, invirtieron toda la energía posible al trabajo. Es de verdad increíble.

Dicho esto, leí un artículo de The New York Times donde la poeta Amanda Gorman dijo: “Creo que si pudiera volver en el tiempo a darme un mensaje, sería reiterar que mi valor como artista no viene de cuánto hago. Creo que esa es la mentalidad a la que nos subyuga el capitalismo. Ser artista es cómo y por qué se tocan la vida de las personas, así sea solo una. Creo que simplemente es eso, el proceso de hacer arte”. Definitivamente, dio justo en el clavo. Parte de este proceso, especialmente crear y sacar un trabajo significativo está en contra de esta idea de mierda de Daniel Eck que dice que para sobrevivir en esta economía musical, lxs artistas deben sacar más y más música, y rápido. Alimentar la máquina a expensas de la integridad personal o creativa. Para revelar mi experiencia te cuento que la negociación del contrato para este álbum (después de hacer, mezclar, masterizar, ver opciones de sellos y antes de siquiera encontrar los equipos de publicidad para hacer la divulgación máxima antes de que saliera la música), tomó tres equipos de abogados y seis meses de negociación para llegar a un acuerdo final. Apresurar el proceso (y qué frustración fue, la paciencia no es mi fuerte) pone a lxs artistas en riesgo, pues pueden tomar provecho de ellxs. Además, esto no es nada barato. La sabiduría que este proceso me dio es que defenderte a ti mismx es un arte que requiere paciencia y coraje porque es fácil conformarse con un “¡les gusto!”, en vez de aguantar ferozmente las ganas de decir “sí” y ser guardián del trabajo, luchando por el mejor resultado. Si lxs artistas ceden a las demandas actuales de la industria musical, la música en sí misma va a deformarse a algo que no es: un producto, en vez de hacer que esta industria cambie a cumplir las necesidades de lxs artistas y el tiempo, energía y dinero que toma producir y sacar un trabajo significativo.

Entrevista: Louisahhh y el arte rebelde de encontrar nuestra verdad

Finalmente, mencionas cómo la creación de este álbum fue una conexión entre la música electrónica y el punk, después de que te concentraste principalmente en la música electrónica y cómo la metodología DIY te dio herramientas para transformar retos en arte y motivaciones para celebrar la vida misma. Más que letras para bailar y música de club, este álbum habla desde un conflicto social y personal y abraza la diversidad y la diferencia. ¿Cómo empezaste a ver y a hacerte un camino en esta industria con esa perspectiva social y personal y cómo le pasarías el mensaje a otras personas de hacer lo mismo con su música?

Creo que estás hablando de ‘teaching transgression: the practice of freedom’, já. Creo que el formato del álbum, algo que agradezco mucho, me dio el espacio de explorar y buscar aún más adentro en mi experiencia personal y la verdad que quería decir. Me tomó tiempo llegar allí y aprender a codificar mi mensaje con un sentido más comercial durante algunos años, los suficientes para que llegara el momento de subir el telón y revelar la realidad. No es necesariamente diferente a lo que he estado hablando antes, pero sí es más directo. No estoy apartando mi amor de mi ira o sustituyendo mi concepto de dios por “el beat”. Solo puedo esperar que este álbum cree un camino para otrxs de encontrar la forma de ser libres y decir su verdad

Entrevista por Valentina Mejía Romero.