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What's This?

“En París una persona que arroje colillas a la calle, paga una multa de 68 euros, en Calgary Canadá, que es considerada la ciudad más limpia del mundo, quien infrinja la norma puede pagar hasta mil dólares, en Italia hasta 500 euros, mientras que en Singapur, comer chicle es un delito civil y hacerlo acarrea una multa de hasta 65.000 euros y dos años de cárcel”

Desde inicios de este año se está discutiendo en el consejo la posibilidad de poner en cintura a los fumadores y consumidores de chicles contaminadores, pues estos arrojan el producto utilizado a las calles y alcantarillas; por lo que se estudia imponerles sanciones pedagógicas y comparendos ambientales a quien arroje estos residuos a las calles.

Una sola colilla de cigarro puede contaminar hasta ocho litros de agua, ya que contiene más de 4000 sustancias tóxicas y puede tardar en descomponerse hasta 10 años, mientras que solo en 2013, 50.000 gomas de mascar estaban adheridas solo en la plaza de Bolívar cuando funcionarios de Aguas de Bogotá las retiraron y solo ese trabajo habría costado 2.500 millones de pesos. Además entre la nicotina, el amoniaco, alquitrán y polonio que contienen los cigarrillos, sumado a derivados del petróleo, son el resultado de efectos cancerígenos que producen miles de muertes al año de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud.   Andenes y calles con parches de gomas de mascar, colillas de cigarrillo en cualquier esquina, planta y fuentes de agua, es el común denominador. Por ende en plenaria ya se aprobó el proyecto de acuerdo en el que se establecen mecanismos para que se logre una correcta disposición tanto de colillas como de chicles, en el entendido de la alta contaminación que se produce por estos materiales.

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