Eres Fan?
Share on Facebook
Share on Twitter
+

mota2

Aunque se trata de un efecto por todos conocido, durante mucho tiempo los científicos no han sido capaces de explicar por qué después de fumar maría te da por comerte una bolsa de papitas entera y luego bajar al McDonald’s a chingarte una hamburguesa.

Un nuevo estudio, publicado en Nature Neuroscience, nos da una respuesta: el THC, compuesto psicoactivo de la mariguana, actúa sobre ciertos receptores del cerebro vinculados al sentido del olfato. Básicamente, te hace percibir más el olor de la comida, aumentando el apetito, o al menos, eso es lo que parece ocurrir con los ratones del ensayo.

“El hambre potencia la percepción sensorial, lo que induce a una mayor ingesta de alimentos. Sin embargo, continuamos sin entender completamente los mecanismos subyacentes”, afirma el estudio. “Hemos descubierto que los receptores cannabinoides tipo 1(CB1) del cerebro de los ratones estimulan la percepción olfativa, fomentando la ingesta de comida”.

Los investigadores experimentaron con ratones, observando su reacción ante el olor del aceite de almendras y plátanos y la cantidad de comida que tomaban bajo la influencia del THC. Concluyeron que una dosis “disminuía el umbral de detección de olores, efecto claramente relacionado con la consiguiente ingesta de comida”.

Por lo visto, esto se debe a que el THC activa el receptor cannabinoide en una región del cerebro conocida como bulbo olfatorio. Al inhibir genéticamente este receptor, el THC dejó de afectar al apetito. El blog del Smithsonian lo explica muy bien y señala que, incluso sin THC, los ratones a los que se había suprimido este receptor y que eran privados de comida durante un tiempo seguían sin mostrar un aumento del apetito. Esto, dicen, “indica que tanto el THC como los cannabinoides naturales producidos por el hambre actúan sobre la misma vía neural, potenciando el gusto y el olfato y, por tanto, el apetito”.

Estos descubrimientos no sólo son un argumento para explicar los ataques de hambre, sino que abren una puerta a posibles aplicaciones clínicas. La posibilidad de aumentar el gusto o el olfato podría ser una buena herramienta para el tratamiento de enfermedades en la que estos sentidos son deficientes.

El autor principal, Edgar Soria, de la Universidad de Burdeos, me comentó en un mail que su estudio era sólo el primer paso en este campo de investigación y que hacía falta seguir trabajando en ello, pero no descartó que algún día pudiera tener una aplicación médica. “Se sabe que algunas enfermedades neuropsiquiátricas como el alzhéimer o la depresión se caracterizan por un déficit olfativo”, explica. “Lo interesante es que el sistema endocannabinoide (SEC) parece tener algo que ver en estos trastornos. Por tanto, es lógico pensar que manipulando el SEC se podrían mejorar esas patologías en sujetos humanos”.

Quiso remarcar que, por ahora, era pura especulación, pero sugirió que algo como un spray nasal con componentes cannabinoides podría servir. Además, continuó, podría ser conveniente tener la posibilidad de bloquear el efecto causado por el mismo receptor cannabinoide para tratar trastornos cuyo diagnóstico es el contrario y en los que se pretende disminuir el sentido del olfato o el apetito. “Por ejemplo, en el caso de los trastornos metabólicos como la obesidad, esperamos (aunque aún no lo sabemos) que se produzca una hiperactivación del SEC”, nos cuenta. “Así, en este caso en concreto, resultaría útil poder bloquear la transmisión cannabinoide del bulbo olfatorio.”

Por ahora, la investigación se limita a los ratones y todavía está en fase inicial. Soria ha advertido sobre los riesgos de ir demasiado deprisa para su aplicación como solución terapéutica y recuerda lo ocurrido con el fármaco inhibidor del sistema cannabinoide Rimonabant, que se vendió como un tratamiento para la obesidad y acabó siendo retirado por los graves efectos secundarios que producía. Existe el potencial, y concluye: “conocer mejor los mecanismos básicos de una función concreta nos ayudaría a mejorar el enfoque terapéutico”.

Fuente: Motherboard

No more articles