Eres Fan?
Share on Facebook
Share on Twitter
+

image

Días de canícula. El sol reina en el firmamento sin ninguna nube que lo opaque. Las últimas dos semanas en el valle de Aburrá han sido de calor puro.

La estación de medición del Ideam en el aeropuerto Enrique Olaya Herrera ha registrado valores cercanos a los 31 grados, tres por encima del promedio histórico de la zona.

Pero tenga paciencia que los días de bochorno seguirán. La ola de calor se extenderá al menos hasta la segunda quincena de septiembre con temperaturas que seguirán superando el umbral de los 30 grados centígrados. ¿A qué se debe la ola de calor?

La región andina atraviesa por esta época el preámbulo del Fenómeno del Niño, situación verificable en el Pacífico Tropical donde subió considerablemente la temperatura superficial del mar durante mayo y junio. Aunque el termómetro bajó levemente en julio, se espera un reforzamiento del evento en agosto y en la primera quincena de septiembre.

La alteración climática en el Océano Pacífico desprendió una banda tropical que influencia la temperatura en el área metropolitana, el oriente y el suroeste de Antioquia.

“Las temperaturas altas en buena parte de los departamentos andinos se vienen dando por las condiciones océano atmósferas del Pacífico Tropical. No se ha consolidado esa fase de inicio del Fenómeno del Niño que esperamos se dé en agosto o más tardar en septiembre”, explicó Christian Felipe Euscátegui de la Oficina de Pronósticos y Alertas del Ideam.

Según Euscátegui, a mediados de septiembre iniciará la transición paulatina a una leve temporada de lluvias que se sentirá de lleno entre octubre y noviembre.

La presente ola de calor reducirá a niveles mínimos las precipitaciones en el departamento, secando aún más el material vegetal e incrementando la probabilidad de incendios forestales. Otro efecto directo de la temporada veraniega es el aumento de precios de productos agrícolas por afectación a las cosechas.

Las autoridades recomiendan el uso de antisolares por el incremento de los rayos ultravioleta, la reducción de la exposición al sol y el racionamiento del recurso hídrico. Según presupuestan los organismos de gestión del riesgo, la situación crítica con el abastecimiento del agua se dará a finales del año y comienzos del 2015 cuando el Fenómeno del Niño tenga su mayor fase de maduración.

El apunte
Según la Subdirección de Meteorología del Ideam que registra la temperatura de las principales ciudades en los últimos 50 años, la capital antioqueña ha experimentado un incremento térmico progresivo. (LEA ACÁ: El cambio climático también se siente en Medellín).

La medición señala que la temperatura aumentó 2,5 grados centígrados desde 1967. Además, cinco de los años más calurosos desde 1961 se registraron en los últimos diez años.

Fuente: diarioadn.com

No more articles