Share on Facebook
Share on Twitter
Share on Google+
Share on LinkedIn
Pin to Pinterest
Share on StumbleUpon
+

El cambio climático tendrá también efectos sobre la mortalidad en Europa y provocará que a partir del año 2080 se registren más defunciones en los meses veraniegos que en invierno. Ello supondrá que durante las últimas tres décadas del siglo XXI se contabilizarán unos 230.000 decesos adicionales a causa del calentamiento global.

Así lo constata un estudio elaborado por el Instituto Catalán de Ciencias del Clima (IC3), que ha cruzado datos poblacionales con las tendencias previstas de calentamiento global. Para ello, se ha tomado como referencia las 70.000 muertes que se calcula que se registraron en Europa durante la ola de calor del verano de 2003.

Los investigadores explicaron que, a pesar de los datos globales que auguran una disminución de la esperanza de vida media de tres o cuatro meses, las cifras podrían variar según la región de Europa y también en función de las decisiones de prevención que se adopten, la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero y de la propia adaptación humana. A pesar de esta viariabilidad, el director del IC3, Xavier Rodó, y el autor del estudio, Joan Ballester, dieron por hecho un “cambio de ciclo” a partir de 2080, en el que el pico de mortalidad dejará de producirse durante los meses de invierno -hasta ahora asociado a la mayor propagación de enfermedades- y se trasladará al verano.

Este trabajo, realizado con el Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale de Montpellier (Francia) y la Geneva Medical School and University Hospitals de Ginebra (Suiza) y que publica la revista “Nature Communications”, se basa en un aumento de la temperatura en el arco mediterráneo -una de las áreas que más sufrirá los cambios- de unos 4,5 grados centígrados en verano y de dos grados en invierno. De hecho, las regiones más al norte de Europa verán cómo en cómputos globales se reduce su mortalidad -debido a inviernos más suaves-, aunque el cómputo global y la mortalidad “significativamente superior” que se registrará en el sur permiten a los científicos asegurar que, en general, las muertes climáticas adicionales podrían llegar a ser 15.000 cada año.

El muestreo realizado apunta a que, en un día normal, mueren en Europa 21 personas por cada millón de habitantes, pero en los días de mayor estrés climático -ya sea por frío o calor extremos-, se registran unas 30, y son precisamente el número de días extremos los que aumentarán, apuntaron los científicos. Las cifras son fruto del análisis, por primera vez, de datos de 200 regiones de 16 países de Europa occidental, que engloban una población de 400 millones de personas.

Share on Facebook
Share on Twitter
Share on Google+
Share on LinkedIn
Pin to Pinterest
Share on StumbleUpon
+
No more articles