El Tribunal Constitucional alemán considera que la «libertad artística» prevalece sobre el interés económico en determinados casos, en un juicio de la banda de música electrónica Kraftwerk y que podría tener grandes consecuencias de importancia para la industria musical.

En su fallo, el más alto tribunal alemán estima que si la infracción de un derecho de autor fue «marginal», la libertad artística tiene prioridad sobre los intereses del titular del derecho de autor.

Por lo tanto, los jueces consideran que el «sampleo» es un proceso artístico legítimo en la medida en que el nuevo «trabajo no entre en competencia directa con la canción original» y no cause daño financiero al titular del derecho.

Ralf Hütter y Florian Schneider, miembros de la legendaria banda alemana Kraftwerk, pleiteaban desde 1997 para hacer valer sus derechos en un ritmo de percusión que dura dos segundos en el tema«Metall auf Metall» (1977 ), que fue tomado y utilizado en un bucle por la rapera alemana Sabrina Setlur en su canción «Nur mir».

El Tribunal ha dado la razón al productor de la canción denunciada, Moses Pelham, teniendo en cuenta que el «sampleo» de pistas de música ya existentes está en la naturaleza misma del hip-hop. Esta sentencia, que sienta jurisprudencia en Alemania, revoca la decisión del Tribunal Federal de Justicia que falló a favor de Kraftwerk en 2012, ya que consideraba que incluso el uso de un «mínimo extracto de sonido» de una pieza original está protegido por el derecho de autor y de explotación.

Sin embargo, el Tribunal Constitucional opina a que esta consideración es proporcionada y restringe indebidamente la creación artística, ya que los músicos no tienen necesariamente los medios para pagar tales derechos, y además existen dificultades técnicas para estos registro que tampoco están al alcance de todos los artistas.

La sentencia abre la puerta a los artistas de hip-hop, que muy a menudo han permanecido, con sus obras, en un delicado equilibrio con respecto a los derechos de autor. Por ejemplo, el artista húngaro, Gabor Presser, reclama a Kanye West 2,5 millones de dólares por utilizar un sample de su canción «Gyöngyhajú Lany» en «New Slaves»sin autorización, ya que considera que una tercera parte del tema del norteamericano procede de su original.

Asimismo, otra artista húngara, Monika Juhasz Miczura, ha iniciado un proceso similar contra la pareja formada por Beyoncé y Jay-Z por 40 segundos su tema «Drunk on Love».

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