OJO! USTED! La prensa y la policía promueven el consumo y ponen en riesgo su salud.

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Desde que en octubre de 2012, la Revista semana publicó un artículo titulado “La droga 2CB, la ‘traba’ de élite” se evidenció la existencia de esta Sustancia Psicoactiva en el mercado colombiano y que la posicionó como una droga de “élite”, de “clase alta”. Desde entonces, se empezó a construir la leyenda de una sustancia, pues nadie, ni el mismo periodista, ha podido comprobar la historia de su procesamiento y llegada a Colombia. Fue así que se instaló como una droga para ricos, costosa y de mucho placer que todos debían comprar porque es la droga de “la clase alta” para sentirte como “Clase alta”.

Por los efectos de esta noticia las calles empezaron a verse cada más inundadas de bolsitas con polvos de colores bajo el nombre de 2CB. Como lo dimos a conocer en nuestra Alerta informativa en Drogas Nro de 1 de Febrero de 2012 “En dos muestras analizadas de 2CB, en la primera de marzo de 2012 se encontró “ketamina, metilsalicilato y un diluyente que no hemos identificado, nada de 2CB.” En la muestra de diciembre “anfetamina, MDMA y una cantidad menor al 30% de 2CB”. En otro análisis de 2CB realizado en la fiesta de cierre del Bogotrax demostraron que ninguna de las dos muestras presentadas contenían tal sustancia.

Como bien lo dijo el dealer entrevistado en el periódico El Tiempo “La gente está comprando ahora mucho el 2CB por la novedad y porque los medios hasta ahora la están mencionando todo el tiempo. Antes era más exclusiva, aunque, para mí, mejor, porque se vende más”. No es difícil inferir como entonces gracias a un artículo de la Revista Semana que ubicó la sustancia en consumo de élite, le gente empezó a demandar esta sustancia y los dealers empezaron a distribuir algo que no lo era, aprovechando el boom mediático, la ignorancia de la policía y los usuarios.

Para cerrar este capítulo de “difusión, publicidad y promoción del consumo de 2CB por la revista Semana” en enero de este año indicaron como era una sustancia de “Modelos, reinas, actores, políticos y miembros de una parte de la denominada alta sociedad bogotana” algo que apoyado en el complejo de la clase media arribista, difundía más el consumo entre los más jóvenes, ávidos de conocer las experiencias de los más ricos y poderosos, de sus estrellas de televisión, de sus referentes artísticos, de aquellas personas que representan lo que ellos quieren ser algún día “wanabbe middle class”.

El día de hoy 17 de marzo el periódico el Espectador, que se ha caracterizado por un manejo responsable de la información en drogas durante las últimas semanas, publica ligeramente el articulo “Cae cargamento de 3.380 dosis de droga sintética en Cali” , el articulo empieza por tratar al 2CB como un “alucinógeno” cuando sus propiedad en dosis altas son psicodélicas, luego continua haciendo eco de las declaraciones erradas de la policía cuando indica que las muestras analizadas dieron “positivo para anfetaminas, en este caso 2CB”, cuando el 2cb es una feniletilamina (derivado anfetamínico) pero con efectos, riesgos y consecuencias muy distintos entre ambos sintéticos.

El artículo no cita ninguna fuente para indicar que el 2CB es un compuesto de “herbicidas, analgésicos, laxantes, antihistamínicos, cafeína, viagra e incluso anestésicos de uso veterinario” y remata indicando que “intensificando los sentidos, generando desinhibición y empatía con el entorno y alentando el deseo de moverse y bailar (alto grado estado de excitación), es por eso que comúnmente es utilizada en fiestas bares y discotecas”, dejando en el ambiente sus efectos placenteros e impulsando el consumo. Para terminar confunde la sigla de la Dietilamina del ácido Lisergico (LSD) con las pantallas de los televisores y computadores (LCD). Nunca podría un LCD debajo de la lengua, eso sí debe ser dañino!

En conclusión, se demuestra una vez más que la desinformación de la prensa, el afán del sensacionalismo y la falta de formación de la fuerza pública, promueve el consumo y lleva a riesgos a los usuarios a quienes las estrategias de prevención no les funcionaron, y que confiados en la idoneidad de estas dos instituciones buscan información para tener un consumo de menor riesgos.

Me surge una pregunta, ¿La Revista semana o algún periodista tendrá parte en el negocio?. No entiendo como Carlos Eduardo Huertas, reconocido editor de esta publicación y jurado en el seminario para periodistas de la IV Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas en diciembre de 2012 en Bogotá, deja pasar o permite la publicación de este tipo de información.

Existen muchos manuales internacionales para el manejo del tema de drogas en los medios de comunicación, ya es hora que los Ministerios de Salud y de Justicia promuevan uno.

Con estos enemigos de las drogas y el narcotráfico, para qué amigos, con esta publicidad para qué más!

Se hace evidente la promoción del consumo por parte de los medios una vez más.

Si quiere conocer bien sobre 2CB, Consulte expertos.

FUENTE: http://www.echelecabeza.com/portfolio/2cb-adulterado-y-falso/