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Medellín, la ciudad del país donde la gente vive más feliz

Medellín, la ciudad del país donde la gente vive más feliz

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Así lo revelan las encuestas más recientes de Percepción Ciudadana de la Red de Ciudades Cómo Vamos.

En el estudio del 2013, realizado por la firma Ipsos Napoleón Franco, el 85 por ciento de los encuestados se declararon satisfechos con Medellín como una ciudad para vivir. La misma encuesta, arroja que en Manizales el porcentaje llega al 82 por ciento.

A Medellín y Manizales les siguen Pereira, con el 79 por ciento; Bucaramanga, con el 74; Cali, con el 67; y Bogotá con el 61 por ciento.

En Barranquilla, donde revelarán los resultados del sondeo del 2013 en los próximos días, los datos de la encuesta del 2012 arrojaban que el 84 por ciento de los encuestados estaban satisfechos con sus vidas en la Arenosa.

En cuanto a las tendencias de los últimos años, Medellín registró un leve descenso con respecto al sondeo del 2012, que marcó un nivel de satisfacción del 88 por ciento, y se mantiene a 7 puntos del nivel de satisfacción más alto, del 92 por ciento, registrado en el 2008.

En Bogotá, por otro lado, los resultados muestran un leve repunte en la percepción positiva de los Bogotanos, pues en el 2011 y 2012 el porcentaje fue del 56 por ciento de satisfacción.

Ana María Escobar, experta en opinión pública de Ipsos Napoleón Franco, le dijo a EL TIEMPO que “La satisfacción con Bogotá como una ciudad para vivir no puede calificarse en sí misma como una cifra positiva o negativa”.

“Comparado con los resultados de las demás ciudades de la Red de Ciudades Cómo Vamos en Bogotá hay menos personas satisfechas con la ciudad, pero comparado con las mediciones de los dos años anteriores se evidencia un leve incremento en el porcentaje”, resaltó la experta.

A esto, añadió que es importante tener en cuenta que las características culturales de las ciudades pueden afectar en forma positiva o negativa las evaluaciones. En Bogotá, por ejemplo, “la migración y procedencia de sus habitantes puede generar percepciones más críticas frente a la ciudad”, analizó.

Sobre Medellín, Escobar explicó que si bien “la seguridad” es el tema que más le importó a los encuestados, los aspectos que mejor explican la satisfacción tienen que ver principalmente con las condiciones del barrio donde viven, la oferta educativa, recreativa, cultural de la ciudad y el estado de las vías.

Opiniones en la calle

Reporteros de EL TIEMPO preguntaron en las calles a ciudadanos de distintos oficios: comerciantes, arquitectos, meseras, jardineros, exboxeadores, entre otros, ¿Qué los hace sentir satisfechos con sus vidas en las principales ciudades del país? y ¿Qué los incomoda?

Calina Tabares, quien en vive en el Centro de Medellín y trabaja en un restaurante como mesera, contó que no ve ningún obstáculo que impida su felicidad en Medellín: el bus que la lleva al trabajo pasa cerca a su casa, vive con su familia y se siente acompañada, además, no tiene deudas y encuentra que la ciudad y sus calles le ofrecen todo lo que necesita. Lo único que a veces la hace dudar es la delincuencia, pero asegura poder con convivir con ello.

“Como me crié en el Centro, ya estoy acostumbrada a la delincuencia y no me afecta tanto. Me gusta mi Medellín mucho y no viviría en otro lugar”, agregó Tabares.

Así como a Catalina, lo que más preocupa a Mario Liscano, quien tiene una empresa de seguros y vive en El Poblado, es la seguridad. A pesar de esto es consciente de que la ciudad le da todas las posibilidades para realizarse personal y profesionalmente.

“Vivo en la mejor ciudad de Colombia, pero estamos afectados por la violencia y eso me intranquiliza todo el tiempo. Lo que creo que necesitamos es un alcalde que gobierne, que reaccione y prevenga la inseguridad”, añadió Liscano.

En Bogotá, Marco Alejo, un cuidador de carros de 52 años, recordó las veces que ha visto aparecer, como si fueran fantasmas, a ladrones asediando a sus víctimas desde las 6:00 a.m. sobre la avenida La Esperanza, en el sector del Salitre, en Bogotá. Esa imagen es suficiente para que él no se sienta satisfecho en la capital del país como una ciudad para vivir.

“La Policía ya no da pie con bola con la inseguridad”, dice Alejo, quien trabaja desde hace dos años en la bahía de parqueaderos de un almacén de electrodomésticos en la Calle 26.

Por otro lado, el jardinero José Ignacio Rueda afirmó sentirse contento en Bogotá porque hay trabajo. La misma opinión la tiene el arquitecto Juan Botero, quien aseguró estar muy satisfecho debido a que no le ha faltado lugar para trabajar.

En Cali, al comerciante de ropa Efrén Campo, de 56 años, lo tiene aburrido el MIO. “El servicio es muy malo. Las rutas no sirven, no pasan cuando se necesitan, van congestionadas o tardan demasiado”, dijo, mientras Ayda Luz Rodríguez, que trabaja para uno de los operadores de aseo en la ciudad, se declara “feliz”, porque no le ha faltado empleo.

Y En Barranquilla, el exboxeador Pedro ‘el demoledor’ Padilla, dijo que en ‘curramba’ encontró lo que otras ciudades del mundo y el país no lo dieron: calor humano y solidaridad.

“El barranquillero es especial, es una bacán por naturaleza y amable, por eso aquí uno se amaña”, dice el deportista natural de San Basilio de Palenque (Bolívar), quien fue una figura nacional y asegura que Barranquilla es más que Carnaval, Junior y rumba.

“No es la ciudad de los lindos atardeceres y grandes avenidas, pero vea con arroyos y todo en ¡Barranquilla me quedo!”, expresó.

REDACCIÓN NACIÓN

Fuente: El Tiempo