El lado amable del Covid-19, un llamado a que agachemos la cabeza.

Ante cualquier adversidad en nuestra existencia debemos encontrar un lado positivo, de hecho, es sano que a los acontecimientos que vivenciemos le miremos todas las perspectivas y puntos de vista posibles pues esto seguramente ampliará nuestra forma de ver un fenómeno y nos hará incluso seres más objetivos; además que esta iniciativa nos fortalecerá anímica y racionalmente para hacerle frente a las eventualidades que ocurren en el ahora o que nos afectaran en el mañana.

El lado amable del Covid-19, un llamado a que agachemos la cabeza.

En esta ocasión la pandemia ocasionada por el Covid-19 no es la excepción, si bien todos los días estamos bombardeados por los hechos que ocurren alrededor de mundo y las cifras de infecciones y muertes siguen en aumento, también nos llegan noticias sorprendentes como que el planeta tierra está teniendo un respiro y lentamente se ha limpiando el aire y las aguas, los animales silvestres han retornado a sus territorios originales demostrando que pueden coexistir sanamente con nosotros, algunos multimillonarios están haciendo grandes donaciones económicas para evitar que el desastre humanitario ocasionado por el virus sea aún mayor, países históricamente en conflicto están cooperando por el bien común; pero sobre todo, los sucesos que están ocurriendo en el año 2.020 están ratificando que las relaciones interpersonales y el vínculo que tenemos con los otros se fortalecen incluso ante la distancia, en otras palabras, podríamos actuar como un UNO si así no lo propusiéramos.

Claramente este también ha sido un golpe directo a nuestro egocentrismo, desde hace un buen tiempo nos hemos sentido seres superiores, comenzamos a utilizar todo el espacio como lo hacemos con un objeto y obviamos que cada partícula hace parte de la misma creación de donde venimos, creímos que nuestra inteligencia nos dotaría de soluciones infinitas, pero en realidad es que tenemos límites y un organismo que ni siquiera podemos observar a primera vista nos está gritando que día a día caminamos de la mano con la muerte. En efecto, podríamos afirmar entonces que somos entes insignificantes en comparación con la inmensidad del universo; no obstante, aceptar la fragilidad que nos gobierna, nos hará personas humildes y en constante disposición al cambio.

El lado amable del Covid-19, un llamado a que agachemos la cabeza.

Recordemos que el ser humano ha superado en su corto trasegar a catástrofes naturales, guerras mundiales, bombas nucleares, enfermedades que en sus inicios fueron mortales, prejuicios concebidos por nuestra inmadurez intelectual e incluso nos sobrepusimos a otras pandemias; aunque esto solo fue posible cuando interiorizamos que la vida está por encima de cualquier otra causa. Por ahora algo si podemos concluir: El planeta no nos necesita, nos está demostrando que avanza con o sin nosotros, nos está implorando que agachemos la cabeza; por ende únicamente está en nuestras manos y en nuestros hechos el demostrarle que podemos hacer parte de él de una forma armónica y respetuosa, así como lo debemos hacer con los otros seres, con los recursos y con nosotros mismos.

POR: Daniel Tamayo Mendoza

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