Ha pasado más de un año y medio desde que Pez Alado surgió como colectivo en Bogotá para ayudar a vincular la escena electrónica con un enfoque diferente. “El Pez Alado es una de las piezas más importantes del Museo del Oro. La encontraron en San Agustín y simboliza el encuentro entre los dos mundos, el agua y el aire”, dice el colectivo en su descripción de Facebook, haciendo énfasis en que es una buena analogía sobre los que ellxs quieren hacer: “no solo vincular sonidos electrónicos de tendencia con sonidos que hablen más de nuestro territorio, sino también crear un espacio que vincule a las mujeres, abordando desde un enfoque diferencial y de género lo que pasa en la discoteca y la forma cómo se construye la escena”.

Para Pez Alado hay muchos conflictos que pasan desapercibidos en la pista de baile y no hay un espacio donde dialoguen casi todas las personas que hacen parte de la escena, como el público, los artistas, la gente del staff y toda persona relacionada con el ámbito fiesta, especialmente la música electrónica. “Queremos crear una plataforma que permita construir nuevos espacios discutiendo muchos temas que terminan repercutiendo en la forma en la que se desarrolla la fiesta electrónica y lo que ello conlleva reconociendo lo particular de la experiencia de las mujeres y sujetos de identidades diversas” cierran.

Mientras esperamos que todxs se vayan conectado para dar inicio a la entrevista, hablamos con Daniella Tamayo y Luisa Fernanda, dos integrantes del colectivo que son sociólogas, sumándole a Luisa el lado de la antropología y a Daniella que se encuentra haciendo una especialización en la gestión de proyectos culturales. Ambas, egresadas de la Universidad del Rosario, llevan militando en el feminismo por más de cinco años, y por cuestiones del destino se conocieron y fueron formando parte de Pez Alado. Junto a ellas se suma Alejandro Abondano: “Soy abogado, pero trabajo en restitución de tierras con Luisa. Y precisamente fue por Luisa y Daniella que me acerque al colectivo, porque nosotrxs estábamos en otro colectivo estudiantil que se llama Rosario, el cual surgió en la Universidad del Rosario. Ahí nos conocimos y escuchaba un poco todo lo que venían haciendo y en algún punto me sentí muy interesado, porque sentí que era una oportunidad para seguir trabajando juntxs con otro espacio feminista y aprender. Me sonaba mucho lo que ellas hablaban de la vida nocturna en general. Por ejemplo, cómo los espacios nocturnos pueden ser muy opresivos e inseguros para las mujeres y otras personas, entonces digamos que ese fue el gancho para mí a la hora de entrar a Pez Alado”.

Avanzando con la llegada de cada unx a la entrevista, Valentina Mejía, una de las DJs del colectivo que estudia lenguas, nos cuenta que conoció a Luisa por medio de la plataforma Twitter. “Ella me habló de Pez Alado y me pareció brutal porque no estaba enterada de que existía. Yo desconocía esta parte de la escena: de ser más política, ya que siempre quise eso, pero no encontraba el espacio y nunca se podía hablar esos temas, y en Pez Alado me he sentido super feliz porque hemos creado esos espacios por nosotras mismas”.

Para Juana Valeria, que estudió ingeniería electrónica y trabaja en ciencia de datos para una empresa de videojuegos, el asunto fue diferente. Esta manizaleña llego a vivir a Bogotá por cuestiones laborales, y fue gracias a Julián Restrepo (integrante del colectivo que no estuvo presente, al igual que Laura Gallo) que se unió a Pez Alado. “Siempre estuve muy de acuerdo con todo el enfoque que ha tenido el colectivo, entonces cuando llegué a Bogotá tuve la oportunidad de unirme y aquí estoy” nos dice, dándonos paso libre para empezar la entrevista.

Daniella, tú has estado cinco años en el feminismo. A la hora de vincularte con Pez Alado, ¿cómo toda esta experiencia te sirvió para fortalecer o poder apoyar a la hora de formar el colectivo?

El colectivo ya estaba formado cuando yo entre. Fue como un accidente entrar. (Risas). Al principio estaba Luisa y otro compañero. Ya empezaron a contarme lo que querían hacer como colectivo y la idea que tenían, y pues comencé a unirme con otra amiga que también le gusta mucho la música electrónica y fue la que me ha ido metiendo a la escena. Ella se llama Laura y también esta en el colectivo. Yo le dije como mira, hay dos amigos que están haciendo esto, y seria super chévere que te conocieras con ellos porque me parece una nota y seguro lo disfrutarías mucho, y nos reunimos los cuatro. Todxs terminamos re encarretados y dijimos: ‘Vamos a sacar adelante este colectivo, y empezar a dialogar de lo que queríamos hacer desde una perspectiva feminista dentro de la escena electrónica’.

Luisa, ¿y en tú caso cómo fue?

Mi acercamiento con Pez Alado fue a través de Julián, otro compañero que era el que estaba contando Daniella. El colectivo se había formado, creo que tenía otro nombre y era con otra chica y habían hecho una fiesta. Ellos alcanzaron a hacer una fiesta, y tenían al principio una idea como de productora de eventos, pero como tenían intereses diferentes, entonces Julián me dijo: ‘Armemos una cosa mucho más del público y no solo como para producir otros eventos sino empezar a politizar la escena electrónica’, que es algo que a mí siempre me había llamado la atención. Cuando empecé a escuchar música electrónica, me di cuenta que tiene unos contextos muy importantes que muchas veces en los ambientes de fiesta quedan super desdibujados, así que como que Pez Alado podría contribuir a eso y a la visibilización de mujeres DJs, productoras, promotoras, etcétera. Si bien es algo que esta empezando a pasar, hace mucha falta todavía en la escena nacional.

[…] el tema del autocuidado en las fiestas y darle una trascendencia a lo que estamos haciendo, es algo que a la gente le incomoda y siento que a esa parte no es tan fácil de llegar […] – Valentina Mejía

Luego de la formación de Pez Alado, ¿cuáles fueron las preguntas que se empezaron a plantear para dar inicio al proyecto y empezaron a solucionar?

Alejandro Abondano: Desde un principio ha sido muy importante, al menos desde que yo llegue al colectivo, ha sido muy importante escuchar y no quedarnos con nuestras preguntas, sino escuchar a los asistentes a las fiestas y a las mujeres que trabajan en la escena. Primero nos hemos preguntado, ¿Qué hace que una fiesta sea o no segura?, ¿Qué hace que sea incluyente?, ¿Qué hace que la industria sea no segura para las mujeres? Para nosotrxs es muy importante saber precisamente cuáles son las perspectivas y no quedarnos con nuestra propia experiencia. No cerrarnos en ese sentido.

Luisa Fernanda: Continuando con lo que dice Alejo, eso se articula con que esa necesidad de escuchar lo que pasa con las asistentes de las fiestas, la trayectoria de los DJs, productoras, promotoras. Esto está muy ligado a que nosotrxs desde Pez Alado vemos que la escena electrónica tanto bogotana como nacional, no existen en el vacío, existe en un contexto que esta sumamente masculinizado y tiene una serie de violencia y también de representación que a nosotras nos parecía importante señalar. Empezar a hablar de estos fue un primer paso para generar soluciones en los espacios de fiesta, pero también más allá de la fiesta, porque la escena electrónica trasciende otro tipo de espacios en términos de género, y es importante la visibilización y que empezamos a generar acciones super concretas en las fiestas, de visibiización de mujeres y personas y orientaciones sexuales y diversas. Esos son los cuestionamientos que nos surgen, pero como dice Alejo, siempre nos pareció importante generar un espacio en el que el publico también tenga una voz. Desde mi perspectiva personal, siempre he sentido que paradójicamente el público no tiene tanta voz ni voto sobre lo que está pasando en la escena. Y eso debería cambiar un poco.

¿Qué tan difícil ha sido resolver esas acciones e inseguridad y entender el poco apoyo hacia la mujer en el circuito electrónico colombiano?

Juana Valeria: Creo que de los primeros pasos que tienen que hacer para solucionar un problema, es reconocer que existe un problema. En este sentido ha sido fácil, por una parte, porque muchas/demasiadas personas se sienten representadas por la voz que nosotrxs queremos tomar en la escena, pero muchas otras personas niegan que existan inseguridades en la pista de baile, ese acoso de discriminación. Creo que este ha sido un primer problema. Aunque también ha sido muy bien aceptado.

Daniella Tamayo: Por ejemplo, una cosa que pasa mucho es cuando uno pone una temática sobre la mesa que es súper banal como irse de fiesta y trata de ponerle un tinte político, un tinte más serio, como analizar las implicaciones que tienen esos espacios, el contexto que se sitúa en ese espacio, las relaciones que se gestan en esos espacios, etc. La gente tiende a tener mucha resistencia porque se supone que es un espacio para no pensar en nada, como si se tratara salir de fiesta y ya. Y creo que eso ha sido un obstáculo súper grande, un ítem político a un tema que la gente le gusta que parezca algo muy superficial porque en realidad no lo es. Entonces es una barrera súper grande que hemos tenido al principio, pero creo que en el fondo lo que dice Juana es súper cierto, y es que todas hemos vividos violencia de algún tipo de fiesta: todas vemos como estas discriminaciones ocurren y uno no puede negar que la industria electrónica es una cosa gigante, masiva y que tiene un nicho en Colombia súper importante y que esto tiene unas implicaciones, entonces estamos construyendo la escena y los efectos que está teniendo en ciertos tipos de personas, especialmente en las mujeres, en las personas de bajos recursos que les cuesta más trabajo acceder a esos espacios, personas de orientaciones sexuales diversas que sufren mayores discriminaciones en las fiestas, entonces lo bonito ha sido eso: traer ese debate a la mesa y, poner en el spotlight lo que la gente está sintiendo y que normalmente no pueden resaltar.

Juana Valeria: Y creo que eso también es parte de lo que nosotras consideramos como un enfoque feminista: se cuestiona los privilegios que tiene y nosotras somos personas que pueden consumir todo tipo de música, hacer otros tipos de espacios, y es importante reconocer los problemas que hay ahí y problematizar situaciones que están muy despolitizadas pero simplemente porque creo que hay demasiado privilegio en la situación y hay demasiada gente que no quiere pensar en esto como un problema porque es música y ya. Y eso también hace parte de lo que nosotrxs entendemos, como el contenido político y feminista de Pez Alado, que es la apuesta de mostrar esa problemática, de evidenciarlas para que podamos solucionarlas dentro de los actores de la escena.

Alejandro Abondano: Sumado a eso, para algunas personas es muy difícil reconocer que esa estructura fraternal también promueve a la escena electrónica. Yo conozco productoras, conozco DJs, y eso ya hace que la escena electrónica deje de ser machista. Sí, yo las conozco y son muy buenas y trabajan… Pero lo que no se ve es que la diferencia del esfuerzo que tiene que hacer una mujer para llegar a los mismos lugares, para llegar a conseguir los mismos gigs que otro DJ, es totalmente diferente y ese tipo de desigualdades quedan in-visibilizadas.

Mejor dicho, la gente debería tener más presente el autocuidado, la seguridad y de ver cómo se siente el otrx, si esta cómodx o si lx estoy incomodando

Valentina Mejía: Precisamente el tema del autocuidado en las fiestas y darle una trascendencia a lo que estamos haciendo, es algo que a la gente le incomoda y siento que a esa parte no es tan fácil de llegar y es algo que nos falta un poquito tocar desde Pez Alado, pero esta la intención de hacerlo, tocando temas como el consumo, como el de ‘yo tomo más, consumo más, y me doy más duro, porque tengo que demostrar cierta fortaleza’, y eso es algo que está muy presente y es algo a lo que la gente le incomoda hablar. A la final es muy difícil hablar del consumo en la escena electrónica, pero es un punto en el que yo personalmente, desde Pez Alado, quiero tratar y es un punto un poco delicado en cualquier escena, pero que es muy habitual.

En base a todo esto que me cuentan, ¿se puede decir que esta son varias de las razones por las cuales ustedes decidieron apostarle primero a hacer talleres, charlas, contenidos virtual y no irse más por el lado de generar eventos que es lo que suele hacer casi todo el mundo cuando empieza un proyecto en Colombia?

Luisa Fernanda: Principalmente hay dos razones por las que empezamos por ese camino: objetiva y la más emocional y política. Objetiva: es que hacer eventos no es tan fácil y aprender a hacer eso y hacerlo bien para no cagarla y terminen pasando cosas de las que después nos vamos a arrepentir, fue en primera instancia un no. Por eso empezamos por algo que también estaba ahí, que es el lado político que tiene el colectivo, que no es simplemente como: ‘No tenemos plata, la logística o lo que sea’. Siempre quisimos ser un espacio para pensar la fiesta, una escena electrónica más allá de la fiesta. Esa importancia de generar espacios a los que cae gente cotidianamente, pero que tiene muchas cosas que decir, pero en realidad uno no las va a decir en plena farra. Uno no se va a poner a hablar de las estrategias de seguridad a las 3:00 de la mañana con el DJ. También es una necesidad de crear espacios de la escena electrónica que vayan más allá de la fiesta y de lo que podamos pensar un poquito más, porque ahí está el nudo del asunto de que podemos politizar esto y podemos reconocer cuál ha sido la historia de esta música y podemos ver cómo se articula con el contexto colombiano, cómo se articula con lo que decía ahora Valentina sobre las drogas, o lo que decían Alejandro y Tuti del sistema económico, etc. Son reflexiones que se hacen por fuera de la fiesta y por eso empezamos con esa serie de talleres, porque como dijo Alejo: “Es muy importante escuchar lo que los asistentes y los demás actores tienen para decir”. Por ejemplo, yo siento que tengo unas posturas súper fuertes con respecto a cosas que pasan en la escena, pero eso nunca me puede hacer perder de vista que tengo que escuchar otras perspectivas porque eso puede nutrir mucho lo que haga el colectivo.

Daniella Tamayo: Pienso que esa parte es súper importante para nosotrxs y ocupan un lugar súper importante porque precisamente es crear conocimiento a partir de dialogar con todas las personas que son parte de la escena en diferentes niveles, desde las DJs, las promotoras y las gestoras. A nosotrxs nos interesa saber mucho qué es lo que ellas piensan y viven en estos escenarios y, sobre todo, también las perspectivas de los ravers: ¿Qué es lo que están pensando?, ¿Qué es lo que están viviendo?, ¿Qué es lo que está saliendo bien?, ¿Qué es lo que quieren cambiar? Así podemos escuchar lo que tienen otras personas para decir y tejer redes con ellas para poder, entre todas, generar cambios.

¿Qué tan bien han sido aceptados los talleres y las charlas? Para nadie es un secreto que cuando hay fiesta y es de noche, la gente está presente, pero cuando es un taller o una conferencia o, es de día, todo es diferente. ¿Qué tan bueno ha sido la recepción de la gente o todavía falta preocuparse más por la escena?

Valentina Mejía: Pues creo que la clave ha estado en también incluir voces en la escena que la gente reconoce. Por ejemplo, el primer panel lo tuvimos en Tres/Cero/Tres, que es un lugar fiesta que la gente reconoce. Tuvimos invitadas como Eva Luzia, Rafi, y a Felisa que no es necesariamente de la escena electrónica, pero pues podía dar una perspectiva más de lo que es el negocio de la música. Con estas invitadas, cada una tiene su público, entonces fue bueno recibir toda clase de personas que se enteraron por cada una. Respecto al último taller que tuvimos,  yo por lo menos vi asistencia de personas que no fueron llevadas por las invitadas y no las invitamos nosotras, entonces por ese lado, es gente que ya va porque le interesa lo que es Pez Alado, y creo que esa técnica que hemos usado de tener invitadas para que ellas hablen de lo que es la perspectiva fuera de la fiesta, ha sido como muy fructífero para atraer otro público de la escena, porque son mujeres que están interesadas en hablar del tema y pues eso ha sido de mucha ayuda y pues la gestión de nosotras, obviamente.

Para ustedes, ¿qué tan importante ha sido resaltar el papel de la mujer en la música electrónica colombiana?

Juana Valeria: Creo que hacer algo diverso en todxs los campos siempre es muy importante desde una perspectiva de personas que piensan diferente. Eso siempre es muy importante para nutrir algo que sea equitativo y que no exista discriminación. Para nosotrxs pedir no discriminación en la escena, digamos de las mujeres o entidad diversa, es lo más importante para que todxs tengamos voz dentro de la escena. Por eso la participación es muy importante, porque nos da una visibilidad igualitaria de todxs los actores de la escena.

Daniella Tamayo: Creo que es súper importante porque hay una desventaja de sistema estructural que impide que las mujeres puedan resaltar y lograr el mismo reconocimiento en la escena electrónica que los hombres, y que naturaliza además una supuesta diferencia dentro de tantos talentos según el sexo de la persona que ejecuta ciertas cosas. Eso me parece supremamente injusto y discriminante, y es absolutamente necesario resaltar ese talento que hay por montones y tratar de combatir esa desventaja estructural que existe para que por ejemplo las mujeres aprendan a mezclar y puedan ser DJs exitosas, pero además siento que la escena sea más diversa si ayuda a generar espacios más seguros. Por ejemplo, a las pistas que yo he ido donde el line up es de solo DJs mujeres o las personas que están detrás hay alguna mujer, siempre me he sentido más segura que en escenarios más masculinos.

Alejandro Abondano: En línea de lo que dice Tuti (Daniella Tamayo), también creo que es un tema de representación. Para nosotrxs es muy importante resaltar las mujeres que están trabajando en la escena porque de esta manera también muchas mujeres se van a animar y van a ver que se puede trabajar en la escena. Digamos que es una especie de cadena, y por eso también no solamente de las mujeres en la escena electrónica colombiana, sino que también nos hemos preocupado por armar listas y playlist donde resaltamos el trabajo de DJs mujeres, así como tenemos un canal en Spotify donde hemos publicado varias listas en la que intentamos precisamente resaltar a varias mujeres que de pronto no son tan conocidas para que tengan más difusión.

[..] las mujeres que no somos productoras ni DJs ni nada, tenemos el derecho de salir a farrear en paz y de que la noche sea un espacio donde nosotras nos sintamos seguras, de que nos podamos ver representadas, como decía Tuti […] – Luisa Fernanda

¿Cuál es el reto más grande que ven de resaltar a la mujer y mostrar que están al mismo nivel o hasta por encima de un hombre?

Luisa Fernanda: No se trata de que las mujeres tienen un mayor nivel sino de que las mujeres tienen nivel y que las mujeres pueden producir música y pueden poner música y pueden hacer fiestas increíbles y pueden ser unas tesas en todo lo que se propongan en cualquier nivel de la industria. Eso por un lado. Por el otro, las mujeres que nos somos productoras ni DJs ni nada, tenemos el derecho de salir a farrear en paz y de que la noche sea un espacio donde nosotras nos sintamos seguras, de que nos podamos ver representadas como decía Tuti, en el sentido de que es una chimba ver un line up de solo mujeres o en el que se está reconociendo el trabajo con una trayectoria muy larga desde hace mucho tiempo. Es eso, más que poner un objetivo de que somos mejores o no que los hombres. Creo que no es tanto eso, sino como que exista un reconocimiento del trabajo increíble que ya hace y que se deje de partir de una división que no tiene ningún sentido. Como asumir que las mujeres cumplen un rol determinado en la escena, y que eso implica que ponen determinados géneros, que se visten de tal manera, que bailan de tal manera… O no sé, como problematizar un poco esas narrativas que son pues bien machistas y que son violentas y sumisas porque generan como esas actitudes de exclusión.

Valentina Mejía: Y con respecto a eso, es más como desdibujar los imaginarios que existen, tanto para los asistentes como para las que están detrás del escenario. También nosotras estábamos tratando de poner como tema de conversación, como bueno, ¿porque las mujeres siempre tienen cierto trabajo dentro la escena? Y la gente no se lo cuestiona. Las mujeres trabajan es en los baños, las mujeres trabajan limpiando, entonces eso también es lo que nosotras queremos mostrar, que así la gente piense que la escena está totalmente aparte como de los mecanismos sociales que ya están impuestos, están ahí muy presentes. Y, que un imaginario también es que a nosotras nos subestiman mucho y si es una fiesta solo de mujeres, entonces tiene que ser explicito que es una noche de mujeres, ladies night y no sé qué más vainas, y la verdad es que es como un poco contradictorio con lo que uno está tratando de hacer, pues porque no es necesario ser explicito todo el tiempo que nosotras tenemos el derecho y es como lo más normal que nosotras tengamos esa participación.

Cambiando un poco el tema, cuando la fiesta es organizada por hombres o casi todos dentro del line up y equipo detrás de la fiesta son hombre, no hay seguridad. ¿Por qué creen que pasa eso? ¿A los hombres no les importa, digamos la mujer o no les importa el público como tal sino simplemente tener su casa llena y vender boletas, y dejar a un lado eso de la seguridad, tanto para mujeres como para el resto de asistentes?

Daniella Tamayo: De entrada, el hecho de que los hombres no vivan la fiesta como la vivimos nosotras, les impide tener como ciertas sensibilidades sobre el tipo de cuidados que se tienen que tener a la hora de organizar una fiesta, entonces el hecho de que ellos no se enfrenten con los mismos tipos de acoso con los que yo me enfrento, con las mismas sensaciones de inseguridad con las que yo me enfrento cuando voy a una fiesta, ya genera una barrera muy pesada para que ellos puedan implementar estrategias, tendí en cuenta que no tienen esos conocimientos. Muchas veces no están interesados y además les va a generar costos adicionales, se les va a generar pérdidas, porque lo más importante termina siendo la parte económica de la fiesta.

En una entrevista que le hice a Helena Hauff, ella me decía que las mujeres en vez de crear un proyecto cien x ciento feministas, debe integrar a los hombres para que ellos noten que las mujeres no son como ellos que siempre piensan en integrar todo por él. El asunto es, ¿cuál es su perspectiva sobre conformar un proyecto donde el hombre también puede hacer parte?

Luisa Fernanda: El feminismo en Colombia no se ha centrado mucho en la escena electrónica. No es como que nos organicemos como feministas entorno a la escena, eso no es algo que pasa mucho. De hecho, aparte de NÓTT y nosotras, no conozco muchas más iniciativas en Colombia que ponga la palabra feminismo en la escena electrónica. Eso hace que nosotras tenemos que reconocer que la agenda es diferente a otros espacios del feminismo. Yo si tendría una perspectiva más radical en el sentido de que hay espacios del feminismo donde los hombres no deben estar, porque son nuestros espacios y son nuestras agendas, pero digamos que hay un giro importante y es que todo lo que nosotras construyamos desde Pez Alado, tiene mucho sentido si cada vez más se involucra más gente de la escena, y más gente de la escena implica también el trabajo y las perspectivas y las necesidades de los hombres. Claramente nosotras tenemos un enfoque feminista y un enfoque de género que hace que pongamos como primero nuestra agenda, luego la visibilización y luego las problemáticas de género y seguridad, pero yo digo que diferimos un poco como de la agenda tradicional del feminismo en Colombia, porque es un espacio en el que sí creo que necesitamos la interlocución constante con los hombres. Si fuera otro tema como el aborto o algo así, sería un cambio en las cosas. Pero en esto es absolutamente necesario.

Daniella Tamayo: También creo en la escena es necesario eso porque uno puede construir una escena más incluyente y segura, y así todxs estamos convencidos de que queremos construir una escena más influyente, diversa y segura. Los hombres también hacen parte de esa escena, entonces, sí todas las personas que participan de la escena no estamos convencidos de establecer un dialogo entre todxs, mientras nos dedicamos a forjar una escena que necesitamos y que queremos, pues sería una tarea imposible.

Ustedes como medio de comunicación tienen varias secciones: club culture, entrevistas, radar feminista y reseñas. Para quienes no saben, ¿en qué consiste cada una?

Luisa Fernanda: Las entrevistas es una serie que tenemos que retomar, pero la idea es como reconocer la trayectoria de las DJs locales, que nos hablen un poco de cómo ha sido su experiencia, también la idea es cómo enfocarlo más hacia la música, a los géneros que te gusta tocar y sobre las influencias. Esa sección sirve para conocer más el trabajo de DJs locales.

Radar feminista, que fue una de las primeras que se nos ocurrió, fue sobre hablar cómo nos está yendo en las fiestas, que nos gusta, que no, si recomendamos este espacio, si nos gustó el ambiente. Es más una recolección de las experiencias que es ir a la pista de baile siendo feminista, reconociendo las problemáticas para que la gente conociera un poco más cuál es nuestra perspectiva sobre los escenarios de la fiesta.

La sección de artículos se dio porque empezamos con la traducción de un artículo que nos pareció buenísimo de Mixmag, porque era sobre el acoso sexual en las discotecas y es un tema que se debía poner sobre la pesa para tratar temas importantes. Y también están las listas de Spotify, y algunos escritos que hizo Julián sobre la escena inglesa y el techno en Brasil.

[…] en Pez Alado queremos hacer de una problemática algo realmente útil que pueda cambiar las cosas y lo que queremos hacer desde elementos muy básicos como crear un dialogo, es hacerle saber a todas las personas que hay muchos actores que se sienten inseguros en la fiesta, por eso queremos seguir implementando otro tipo de estrategias, porque como lo vemos nosotrxs, es el primer paso que mucha gente podría tomar. – Juana Valeria

La gente que quiera participar y colaborar con ustedes, ¿qué proceso deben seguir?

Luisa Fernanda: Eso es algo que formalmente no ha empezado porque lo que nosotrxs tenemos en la página sobre lo que la gente puede escribir, no está terminado. La razón es porque porque en un principio todxs los radares feministas sean escritos por nosotrxs, donde contamos nuestras experiencias, lo cual nos permite comprender mejor los problemas de la escena electrónica y hay sí, invitamos a los lectoras y lectoras para que nos compartan sus historias. Entonces lo que tenemos como como formalmente abierto en la página web es un buzón en el cual las personas pueden compartir sus experiencias sobre las fiestas, pero en la parte de colaboración no, aunque si nos parece interesante empezar a abrir ese espacio, pero es algo que debemos estructurar, como tener un filtro.

Para ustedes, ¿cómo ven o creen que la gente puede considerar a Pez Alado?

Valentina Mejía: ¡Una chimba! Para mi Pez Alado es como un espacio que no tiene una cara, como que ella es la dueña del colectivo o él es el dueño del colectivo, sino que es algo muy de todo el mundo, de todxs. Entonces me parece re áspero que Pez Alado sea una plataforma para que la gente vaya a hablar de cómo es su perspectiva en la escena electrónica y para que aprendan porque siento que es un proceso de aprendizaje para quien se acerque a Pez Alado, tanto de la historia, de la escena electrónica y como este espacio puede ser algo diferente a lo que nos tienen acostumbrado, a lo que es habitual. Entonces la perspectiva de Pez Alado es que aparte que es un colectivo de música electrónica, es un colectivo para aprender, el cual está dispuesto para cualquier persona que quiera cambiar algo.

Juana Valeria: Bueno, pienso que nosotrxs en Pez Alado queremos hacer de una problemática algo realmente útil que pueda cambiar las cosas y lo que queremos hacer desde elementos muy básicos como crear un dialogo, es hacerle saber a todas las personas que hay muchos actores que se sienten inseguros en la fiesta, por eso queremos seguir implementando otro tipo de estrategias, porque como lo vemos nosotrxs, es el primer paso que mucha gente podría tomar. Además, es una inspiración tanto para los dueños de los clubes que son quienes pueden hacer acciones directamente o una inspiración para el público para que exijan todas las estrategias y se sientan más seguros, porque es algo que realmente no debería ser tan difícil.

Entrevista por Mauricio Atencia. Fotos por Valentina Mejía.

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