Balfa es un productor español que ha basado parte de su música en experiencias autobiográficas, y ha optado por hacer su primer álbum extendido, el cual surge a partir de su vivencia en Berlín durante cuatro años, donde él se las ingenio para crear sus propios sintetizadores artesanales y máquinas electrónicas para componer Perfecta Analogía De La Decadencia, un disco que, como dice el comunicado de prensa, “abarca las exploraciones sonoras desde el momento de su llegada a Alemania hasta el día en que regresó a su tierra natal”.

Su álbum esta compuesto por catorce pistas que forman una metáfora que conduce a un reflejo sonoro de la era posmoderna, lo cual nace de las presiones que conlleva este movimiento, donde el consumismo reaparece con un nuevo estatus, legitimando el individualismo.

Para conocer más sobre Balfa y su gran álbum, conversamos con él.

Hola, Balfa. Antes de empezar, y para aquellos que no te conocen, ¿qué les podrías decir sobre Balfa?

¡Hola Mauricio! Que lo descubran por sí mismos y que me cuenten ellos.

Para la mayoría de los artistas, la originalidad es precedida por una fase de aprendizaje y, a menudo, emulando a otros. ¿Cómo fue esto para ti?

Por supuesto, los principios siempre pasan por una emulación de los grandes, pero es imprescindible que, después de ese aprendizaje básico, sobrepases una y otra vez los límites encuadrados en los que te encuentras y que la música no se estanque.

¿Cómo esta emulación te llevo encontrar tu camino dentro de la música electrónica?

Trabajo con el sonido y siempre me ha apasionado, así que mi camino ha fluctuado por muchas épocas y gustos distintos, aportándome detalles, influencias y formas de trabajar muy variadas.

Dejé de pensar en la música como un producto para comenzar a disfrutarla en un proceso íntimo entre el sonido y yo. 

Se acaba de poner en venta tu nuevo disco Perfecta Analogía de la Decadencia, el cual se define como autobiográfico, visceral, futurista, mecánico y desgarrador. ¿Cómo describirías tu propio desarrollo como artista y la transición hacia tu propia voz para componer el álbum?

El hecho que puso un punto y a parte fue plantearme para qué estaba haciendo música. Trabajaba excesivamente en encontrar algo en concreto de manera ofuscada, y aunque empecé a obtener resultados positivos, me di cuenta de que estaba en un camino erróneo dirigido por el ego. Dejé de pensar en la música como un producto para comenzar a disfrutarla en un proceso íntimo entre el sonido y yo.

¿Cómo ve la relación entre los aspectos de ‘sonido’ de la música y los aspectos de ‘composición’? ¿Cómo trabajas con el sonido y el timbre para cumplir con ciertas ideas de producción y de qué manera pueden ciertos sonidos adquirir cualidades compositivas?

Por supuesto, hay un trabajo de composición y técnico para que el sonido tenga cierta calidad, pero es algo secundario en mi proyecto. El proceso creativo abarca casi todo aquí, sin las ataduras de la música occidental. Ya que mis aparatos caseros tienen respuestas y comportamientos aleatorios. Dejo que el sonido se manifieste a sus anchas, escuchando la inmensidad de matices al sintetizarse, modularse y transportarse por todo el circuito. A partir de aquí tengo el sonido electrónico en su estado más puro.

El álbum fue creado durante cuatro años por máquinas que usted mismo construyó. ¿Cómo surgió la idea de crear y tener tus propios instrumentos?

Por interés en conocer mejor la síntesis del sonido y curiosidad por la respuesta de las máquinas ante alteraciones ‘genéticas’.

¿Qué falencias encontraste en otros instrumentos que no te permitían lograr lo que tu querías y te impulsó a hacerlo?

Lo perfecto que pueden ser los instrumentos. Aunque éstos hayan sido diseñados con un carácter aleatorio, siempre responderán dentro de unos límites o parámetros. Están hechos para que el ser humano pueda controlarlos y expresar sus emociones. En cambio, los míos no son nada perfectos, ni mucho menos. Doy vida a mis instrumentos aprovechando partes de otras máquinas, utilizo sus placas y sus componentes con valores no establecidos, es decir, no hay cálculos matemáticos para conocer su respuesta, esta será imprevisible y única.

¿Cuáles fueron algunos de los principales desafíos y objetivos al comenzar el desarrollo de cada máquina?

He aprendido a través de ensayo y error, así que muchas veces era frustrante no saber por qué no funcionaba y encontrar el fallo. Además no solía soldar en placas, sino que todos los componentes iban soldados a través de cables y no de un circuito impreso. Esto, sumado a que suelo trabajar con carcasas un poco raras, supone un extra de complicación para que todo quede bien y no se desbarate.

He visto ponerse la piel de gallina por escuchar el sonido de la lluvia en un tema y no he visto el mismo efecto a nadie por escuchar la lluvia real. He visto alucinar con un video promocional típico de imágenes de montaña o playa, pero no he visto flipar con la misma playa real.

Estoy seguro de que las personas que lean esta entrevista, querrán conocer tus instrumentos y saber cuál es el funcionamiento que generan y cómo se desempeñaron dentro del desarrollo del disco. Así que, ¿te gustaría mostrarnos en fotos y contarnos un poco sobre cada foto?

Podría clasificar mis instrumentos en tres clases: analógicos, digitales y acústicos.
Los analógicos han tenido el papel principal en este proyecto. De éstos salen las ideas sonoras primarias. Su comportamiento imprevisible los hace ideales para la creatividad. Dentro de éstos, está también la customización de los juguetes a pilas.

Los instrumentos digitales son los diseñados con ordenador, por un lado los diseñados a través de herramientas algorítmicas, y por otro, los diseñados con código desde cero, como un anillo inteligente, el cual tiene un papel orientado a la interpretación, controlando los parámetros de otros instrumentos virtuales.

Los instrumentos acústicos están construidos a base de materiales reciclados que producen sonidos interesantes, captándolos a través de micrófonos piezoeléctricos. En general, cualquier cosa que vibre y genere frecuencias audibles me sirve.

Usaste muchas muestras y grabaciones de campo en tu música. ¿Cuáles son algunas de tus selecciones más interesantes?

Sí, es cierto. El disco está plagado de pequeñas grabaciones que recorren el álbum de arriba a abajo. Con una grabadora he captado momentos de conversaciones y cientos de sonidos que completan la idea de la que surge el disco. Pero no tiene ninguna gracia si os describo cuáles son las grabaciones, prefiero que lo descubráis y lo interpretéis vosotros. La gran mayoría pasan desapercibidas.

Nuestro sentido del oído comparte conexiones intrigantes con otros sentidos. Según su experiencia, ¿cuáles son algunas de las superposiciones más inspiradoras entre los diferentes sentidos y qué nos dicen sobre la forma en que funcionan nuestros sentidos?

Estamos desterrando los sentidos y el interés en general. Te puedo contar algo que me hace gracia a la vez que me sorprende negativamente sobre los sentidos. He visto ponerse la piel de gallina por escuchar el sonido de la lluvia en un tema y no he visto el mismo efecto a nadie por escuchar la lluvia real. He visto alucinar con un video promocional típico de imágenes de montaña o playa, pero no he visto flipar con la misma playa real.

Entendiendo que usted aborda la música desde la experimentación, vivencias y lugares libre, ¿podría contarnos qué le sucede al sonido en sus bordes más exteriores?

Están llevando a las masas por caminos cada vez mas estrechos, arrebatándoles el interés por cualquier cosa y cuesta mucho ver fuera de esas barreras. Cuando sobrepasas estos límites, los detalles del sonido adquieren una mayor importancia y sus matices se perciben mejor dejando la mente abierta.

Por otro lado, ¿cómo se conecta usted al momento de tocar música en vivo y escribir en el estudio? ¿Qué logras y sacas de cada experiencia personalmente? ¿Cómo ve la relación entre improvisación y composición a este respecto?

Toda mi música parte de la improvisación, coger un solo instrumento y estrujarlo durante horas hasta dar con algo interesante. Entonces, empiezo a probar distintas máquinas que tengo conectadas a la mixer y las entrelazo. El tema de composición coge prioridad una vez ya tengo la idea creativa formada. Ésta es la principal diferencia entre el directo en concierto o una sesión de estudio.

[…] como ciudadano de un estado dentro de la unión europea, el sistema capitalista-esclavista impera a sus anchas, con el añadido de que en España vivimos una crisis donde mucha gente se muere de hambre y no tiene ni dónde vivir, pero qué os voy a contar a vosotros si tenéis al gran verdugo imperialista cerca. Eso sí, aquí los medios nos despistan hablándonos de vuestras cosas allí.

Hay algo de lo que no hemos hablado y es el diseño del álbum. ¿En qué te inspiraste para desarrollar esta pieza?

El diseño de la portada es la recreación gráfica de una situación personal donde se me ocurrió el propio título del disco, pero retorcida y enlazada con toda la temática y fondo del álbum. Obra de la artista mexicana Delilirium Candidum.

El personaje que aparece en el diseño (diría que eres tú) parece estar en la búsqueda de dar con algo para luego mostrarlo. ¿Qué analogía haces tú?

Toda la portada y contraportada es una analogía de la situación que he comentado. Poco puedo comentar sobre ella. Prefiero dejarlo a vuestra imaginación, pero te puedo decir que se dio en las calles de Berlín y donde las sombras reflejadas por las farolas tuvieron un papel primordial. Todo esto apareció como la perfecta analogía de todo lo que yo estaba tratando y de toda la base del disco.

El arte puede ser un propósito en sí mismo, pero también puede retroalimentar directamente la vida cotidiana, asumir un papel social y político y conducir a un mayor compromiso. ¿Consideras esta postura importante dentro de tu música? ¿Y si es así, qué papel desempeña?

Por supuesto. Hay dos situaciones que como ciudadano influyen directamente en mí. La primera es que en España vivimos un régimen monárquico obsoleto con un jefe de estado, hijo de la mismísima persona que el dictador Franco designó. Al contrario que en otros países, nunca se derrotó ni se condenó al fascismo ni a la dictadura. Esta gente sigue en el fondo putrefacto de nuestras instituciones.

En segundo lugar, como ciudadano de un estado dentro de la unión europea, el sistema capitalista-esclavista impera a sus anchas, con el añadido de que en España vivimos una crisis donde mucha gente se muere de hambre y no tiene ni dónde vivir, pero qué os voy a contar a vosotros si tenéis al gran verdugo imperialista cerca. Eso sí, aquí los medios nos despistan hablándonos de vuestras cosas allí.

Todo esto, quieras o no, influye mucho en mi música, pero este disco trata en concreto del peso que tenemos que pagar por esta forma individualista y hedonista de vivir en la sociedad capitalista. A esto se le suma mi afán por intentar romper con las tradiciones musicales de occidente. En este proyecto mando yo y nada ni nadie me ha impuesto límites.

Entrevista realizada por Mauricio Atencia.

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