Cuarentechna: Entérate de todo sobre el Covid-19 aquí

Dejar de fumar ayuda a despertar células sanas que regeneran el pulmón

Contexto:

  1. En los no fumadores: casi el 100% de las células son casi normales.
  2. En los fumadores: solo entre el 4 y el 10% células son casi normales y han logrado escapar de los tóxicos del tabaco. Entre el 90 y el 96% tienen hasta 10.000 mutaciones extra en comparación con los no fumadores.
  3. Los exfumadores: el porcentaje de células casi normales oscila entre el 20 y el 40%. Por tanto, tienen hasta cuatro veces más células casi normales que los fumadores. Esas células los investigadores consideran que se pueden despertar cuando la persona deja de fumar y empezar a reparar en parte los pulmones para protegerlos frente al cáncer.

Aunque no todas las personas que fuman desarrollan cáncer de pulmón, entre el 80 y el 90% de los tumores pulmonares están causados por el tabaco. De hecho, los fumadores tienen un riesgo hasta 30 veces superior que los no fumadores de desarrollar esta enfermedad.

Abandonar el consumo de tabaco a cualquier edad resulta beneficioso para la salud, puesto que no solo disminuye la acumulación de daños en el ADN, sino que, además, según un estudio del Wellcome Sanger Institute y del University College London (UCL), dejar de fumar despierta a un grupo de células, hasta ahora desconocidas, que parecen ejercer un efecto protector contra el cáncer. Estas células, que no han sido dañadas por la exposición al tabaco, podrían encargarse de regenerar de forma parcial los pulmones, lo que podría ayudar a explicar por qué abandonar este hábito reduce el riesgo de desarrollar un tumor pulmonar.

Los investigadores británicos apuntan que el riesgo de los exfumadores de tener tumores se reduce en comparación con el que tienen los fumadores. Y que esa reducción del riesgo es directamente proporcional al tiempo que no se fuma; es decir, cuantos más años sin tabaco, la probabilidad de desarrollar un tumor es mucho menor. Esto teniendo en cuenta que el de pulmón es la primera causa de muerte por cáncer en el mundo y que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1,8 millones de personas mueren al año por esta enfermedad, arroja luz sobre la biología de este tipo de tumores y abre la puerta a que, en un futuro, se pudieran desarrollar formas para potenciar esa población de células con capacidad protectora en los exfumadores.

Los autores vieron que las células de todos los individuos, incluidos quienes nunca habían fumado, presentaban mutaciones como consecuencia simplemente de envejecer. Fueron capaces incluso de cuantificarlas en función de la edad y hallaron que, por cada año más de vida, las células sanas acumulaban unas 22 mutaciones adicionales. los fumadores presentaban la mayor cantidad de mutaciones, pero -y esto fue una sorpresa- que el tabaco no afectaba por igual a todas sus células, sino que había una gran heterogeneidad: algunas podían acumular 1000 mutaciones y otras llegar a 10.000. Además, vieron que más del 25% de las células dañadas por el tabaco tenían al menos una mutación conductora, que suele asociarse a la proliferación de tumores, lo que explica por qué el riesgo de pulmón en los fumadores es más elevado que en los no fumadores. Al analizarla las células, vieron que esas que parecían hasta el momento ‘dormidas’ eran genéticamente equivalentes a las de los no fumadores. Y vieron que los exfumadores tenían cuatro veces más cantidad de esas células sin daños que los fumadores.

FUENTE: La Vanguardia & WELLCOME SANGER INSTITUTE Y UNIVERSITY COLLEGE LONDON