India inauguró un tramo pionero conocido como "carretera roja" dentro de la Reserva de Tigres Veerangana Durgavati, en el estado de Madhya Pradesh, sobre la autopista NH-45 entre Bhopal y Jabalpur. La Autoridad Nacional de Carreteras de India aplicó una capa termoplástica roja de 5 milímetros sobre un tramo de 2 kilómetros, un diseño pensado para provocar una frenada instintiva sin depender de cámaras de velocidad ni resaltos tradicionales. Este cambio de color no es estético: el rojo tiene la mayor longitud de onda de la luz visible, lo que lo hace muy visible cuando otros colores se desvanecen con lluvia, niebla o poca luz. La intervención, que forma parte de un proyecto de 11,96 kilómetros, busca reducir los atropellos en un corredor donde conviven tigres de Bengala, leopardos, osos y perros salvajes.

Además del pavimento, la obra incorpora infraestructura subterránea y vigilancia tecnológica. El proyecto contempla la construcción de 25 pasos subterráneos distribuidos en los puntos de mayor movimiento de animales, diseñados manteniendo el nivel natural del terreno e incorporando drenajes para que la vegetación siga creciendo, mientras que cercas metálicas a los lados de la vía impiden que la fauna pise el asfalto y la guían hacia los cruces seguros. En Colombia, donde solo en 148 kilómetros de vía entre el Oriente antioqueño y Medellín mueren cerca de 190.000 animales atropellados cada año, según cifras recopiladas por Cornare, ya existen iniciativas similares aunque de menor escala: los corredores viales Villavicencio-Bogotá y Villavicencio-Acacías cuentan con el funcionamiento de 50 pasos de fauna, aunque los expertos señalan que en el país aún faltan estudios y diagnósticos más completos sobre las zonas críticas de cruce.


