Para todos los humanos no hay sensación más deliciosa que perder los cabales, y dejarse llevar por los impulsos del cuerpo. Si bien nos dejamos llevar sobretodo por el Límbico y por el NeoCortex ( Emociones y Razonamientos ) casi siempre olvidamos que es el Reptiliano el que nos hace sentir que estamos aquí.

Imagínate que estás Bailando y te tomaste tres cervezas el razonamiento ha desmejorado pero tu presión ha aumentado,el cuerpo parece estar pero tu pensamiento al parecer no, ese sentimiento encontrado ( o más bien des-encontrado ) causa cierto regocijo al desaparecer cualquier tipo de inhibición de las reglas naturales y de cierta forma estar más del lado del inconciente que de la realidad.

Es bien sabido que este ejercicio del Baile-Cuerpo-Moviemiento-Energético con subidas y bajones generan la segregación de las denominadas dopaminas y endorfinas que crean el efecto químico del Placer.

Pero volviendo a los Cerebros, éste caparazón o casco físico de sensaciones y pensamientos que cubren la base del instinto es lo que nos hace reflexionar el porqué no volvemos al inicio del ser, humano o animal.

Más allá del procesamiento hay un estado de conexión básico que procede a cualquier tipo de movibilidad y a su vez trascendencia cognitiva. Cuando un artista está en pleno Aleteo de principio a final, no es más que una respuesta lógica de la escucha ( Límbico ) a una memoria temporal puede ser del pasado o del mismo presente que acabó de pasar, es un impulso pero físico, por consecuencia básico y cero mental.

No es así cuando tu comienzas a escuchar un viaje o más bien a prepararlo desde el inicio hasta que vuelves a casa, cuando escuchas la música de un emisor, que intenta más allá de impulsarte por el cuerpo, sino de transportarte por la materia se difunde una conexión más auténtica y sensorial por el todo, o sea desde el instinto básico de organizar las maletas… saber que ropa voy a llevar, que clima va a hacer, empacar, desempacar, sentir el despegue, escuchar las indicacaciones de seguridad del personal, ponerte el cinturón de seguridad, sentir la falta de oxígeno a veces, disfrutar de una buena película dentro del mismo avión… prevenirse de alguna turbulencia para luego aterrizar a tu destino!

OJO aquí: El destino que tu previste, no el que el piloto te dijo a dónde tenía que ir… al sitio que tu llegaste, casi que sentado… pero en movimiento.

Una invitación a escuchar más con nuestro Cerebro Reptiliano, y así conectarse al Aleteo Cósmico que con las 2 superficies de la realidad los simples pensamientos y las básicas emociones. Para que si puedas llegar a tu destino y no se quede en un estático movimiento corporal.

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