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¿Qué personaje cree que identifica a Medellín? ¿Cuál es la calle más olorosa? ¿La más sucia? ¿La más peligrosa? Estas son algunas de las preguntas que responderán 800 medellinenses para Medellín Imaginada, un inventario de las cosas que no vemos.

Cuando piensa en Medellín, ¿qué personaje cree que la identifica? ¿Cuál es el acontecimiento más importante en los últimos treinta años? ¿Cuál es la calle más olorosa? ¿La más sucia? ¿La más peligrosa? ¿Con qué palabra relaciona a los jóvenes medellinenses? ¿Con qué imagen identifica al Parque del Periodista? ¿Con qué género musical relaciona a Medellín?

Estas son algunas de las preguntas que responderán cerca de 800 medellinenses para la investigación Medellín Imaginada, un estudio ideado por el investigador social Armando Silva Téllez. Con ello, Medellín entrará al circuito compuesto hasta ahora por más de 20 urbes del mundo, que han hecho un inventario de los imaginarios de sus habitantes. Todas ellas se basaron en esta misma metodología, llamada Imaginarios urbanos.

El proceso en Medellín inició en el primer semestre de 2009. Silva, quien dirige la investigación, se ha reunido en varias ocasiones con investigadores locales que serán los encargados de encuestar a los habitantes de las comunas de Medellín. Con el Cerro Nutibara como punto central, el equipo dividió la ciudad en cuatro zonas. Investigadores ―estudiantes de posgrado y últimos semestres de pregrado de las universidades participantes―, se reunirán con grupos focales de cada uno de estos cuadrantes. Hasta ahora esta investigación es apoyada por las universidades Eafit, Luis Amigó, de Medellín y la Tecnológica de Pereira, y entidades como el Museo de Antioquia y la Corporación Cultural Nuestra Gente.

El libro Imaginarios urbanos recoge los resultados de la misma experiencia en ciudades como Portoalegre, Montevideo, Caracas, Buenos Aires y Lima. En su introducción, Armando Silva explica que “los imaginarios sociales al igual que los archivos urbanos, ponen su mirada en el futuro. No son sólo representaciones en abstracto y de naturaleza mental, sino que se encarnan o se incorporan en objetos ciudadanos que encontramos a la luz pública y de los cuales podemos deducir sentimientos sociales como miedo, amor, rabia o ilusiones”.

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