Eres Fan?
Share on Facebook
Share on Twitter
+

El término  se refiere a una capacidad que algunos animales tienen para comunicarse o localizar objetos y espacios a través de ondas acústicas de alta o baja frecuencia que proyectan ecos que luego son decodificados e interpretados por el ser que lo emite. Esta capacidad permite al animal conocer el entorno que habita a través del sonido de una forma precisa.

Algunos de los animales que poseen esta aptitud son los murciélagos, los delfines y el cachalote, interpretando cada uno a su medida el entorno que habita; logrando así comprender la distancia en que se encuentran los objetos. Cada especie dependiendo del tamaño, forma, velocidad, distancia, dirección e incluso  un poco de su estructura tiene su tiempo para la captación de la señal producto del eco, pero esto ocurre en una velocidad increíblemente rápida.  Cabe aclararse que las ondas acústicas viajan a través del agua a una velocidad cerca de 1.5 km/seg, lo cual es 4.5 veces más rápido que el sonido que viaja a través del aire. Los murciélagos emiten frecuencias comprendidas entre 14 000 y 100 000 Hz y cuando cazan producen sonidos a muy baja frecuencia que se calculan entre 10-20 Hz, frecuencias en su mayoría por fuera de la capacidad auditiva del oído humano que es de 20 Hz a 20 000 Hz; por otra parte los chillidos y gruñidos del delfín tiene frecuencias de unos 600 Hz conocidos como pulso de burst.

¡Lo anterior nos enseña que es posible aprender, comprender y vivir a través del sonido! Arriesgate a conocer la experiencia Medellinstyle donde la música se ubica en la consciencia.

Fuente:

https://www.ecured.cu/Ecolocalizaci%C3%B3n

https://www.lpi.tel.uva.es/~nacho/docencia/ing_ond_1/trabajos_04_05/io5/public_html/delfinescentro2.htm

No more articles