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La parametoximetanfetamina (PMMA) se ha convertido en la kriptonita particular de varios jóvenes a lo largo del mundo en los últimos años. Si la sustancia verde tan sólo consiguió matar a Superman un puñado de veces en casi ocho décadas de cómics, películas y series, en Europa, la droga que lleva su nombre se ha llevado por delante la vida de cuatro personas en tan solo unos meses. Y es sospechosa de ser la causante de la recién tragedia en Argentina.

Las versiones iniciales sobre la tragedia de la fiesta Time Warp en Costa Salguero indican que los cinco jóvenes que murieron podrían haber consumido una droga de diseño conocida como “Superman”. Como el consumo de estas sustancias es ilegal en Argentina, no existen organismos que proporcionen información sobre la calidad de las sustancias y aporten datos para prevenir sobredosis o “malos viajes”. En España, sin embargo, el Servicio de Alerta Temprana, del Ministerio de Sanidad nacional, alertó en octubre del año pasado sobre estas pastillas que llevan impreso el logo del superhéroe, ya que en algunos casos se venden como éxtasis pero tienen un compuesto potencialmente tóxico. Un mes después de aquel documento, la organización Energy Control, también de España, publicó en su webuna advertencia similar sobre la posible adulteración de la pastilla “Superman”.

Mirá también: Cinco jóvenes muertos durante una fiesta eléctrónica en Costa Salguero

Los comprimidos de esta droga estaban adulterados con PMMA, un compuesto potencialmente tóxico que puede llegar a causar la muerte. El Gobierno español señaló que en el territorio de la Unión Europea el PMMA se relacionó con un número considerable de intoxicaciones no fatales y con alrededor de 50 muertes en diferentes estados miembros desde 2001. En aquel momento también explicó que se había confirmado mediante prueba toxicológica la muerte de un usuario de esta droga en España. Se trató de un joven que en julio pasado murió tras ser encontrado en Lezo (Gipuzkoa) junto a un pequeño alijo de droga, entre el que había cocaína y Superman.

La droga Superman no procede de Krypton, el planeta de origen del mítico superhéroe de DC Comics, sino de países del norte de Europa, como Bélgica y Holanda, y a su peligrosidad se le puede poner nombre y apellidos: Eustace Ropas (22 años), John Hocking (20), Daniel Bagnall (27) y Gediminas Kulokas (24). Todos ellos murieron en Reino Unido las pasadas navidades a consecuencia del uso de esta droga de diseño.

A estos nombres, y a los de los fallecidos fuera de Europa, se podría sumar el de un marroquí residente en España de 34 años, que se convertiría en la primera víctima de este derivado del éxtasis en nuestro país de confirmarse la relación entre el consumo y su fallecimiento. La Ertzaintza (la Policía autonómica vasca) investiga su muerte en Lezo, Guipúzcoa, desde el pasado 9 de julio. En la casa donde se encontró el cadáver, los agentes se incautaron dedroga como para abastecer a siete bodas: 200 gramos de cocaína, medio kilo de hachís y 239 dosis de la droga Superman.

A principios de Junio la Policía Nacional ya había requisado otras seis pastillas en el madrileño distrito de Ciudad Lineal, lo que suma un total de 245 dosis en lo que va de año. Además de en Madrid y País Vasco, también se sabe que circulan por Cataluña.

‘Falso’ éxtasis, más peligrosa

La apariencia de las pastillas responde al mismo patrón que las requisadas en los últimos meses en otros países de Europa: un centímetro de diámetro, forma de diamante, color rosáceo o anaranjado y el símbolo de Superman presente por ambos lados. No obstante, en el pasado se ha encontrado con otros diseños. “El problema es que se está vendiendo como éxtasis, cuando en realidad su estructura química es más potente y, por tanto, más tóxica”, explica Ricardo Caparrós, uno de los miembros del colectivo Ai Laket!, formado por usuarios o ex usuarios de drogas ilícitas que, entre otras cosas, analizan químicamente estas sustancias.

En Ai Laket! han realizado pruebas sobre varias dosis que presuntamente eran de MDMA (éxtasis), pero tras los resultados han comprobado que en su composición se hallaba también un porcentaje elevado de PMMA (hasta un 47%). “Hemos encontrado pastillas con 188 miligramos de PMMA. Ha habido ingresos hospitalarios por intoxicación a partir de 50 mg y se han producido muertes por la ingesta de entre 400 y 500 mg”, explica Caparrós, que asegura que la droga Superman también es más peligrosa que el éxtasis

“Tarda entre media hora y tres cuartos de hora en hacer efecto, por lo que el comportamiento más habitual es tomar más dosis al creer que no sube“. A ello hay que añadir el hecho de que la mezcla de sustancias potencia la peligrosidad “de manera exponencial”, según Caparrós.

Regulada en España desde 2002

Los efectos, aunque lleguen con retardo, son similares a los del MDMA (éxtasis) y no muy diferentes a los de la anfetamina (el comúnmente denominado speed): estimulación del sistema nervioso central, aumento del ritmo cardiaco, aumento de la tensión arterial, sensación de bienestar y euforia, desinhibición…y muchas ganas de hablar y relacionarse, por lo que su uso se da sobre todo en ambientes festivos.

La sustancia no es nueva y en España está regulada desde 2002, sin embargo su repunte en Europa y las muertes producidas en los últimos años ha hecho que los gobiernos de varios países del viejo continente hayan dado la voz de alarma para avisar de su alta toxicidad. A finales del pasado mes de abril también se alertó a la población en Chile, donde la Brigada Antinarcóticos del país andino detectó y requisó casi 5.000 dosis de PMMA procedentes del aeropuerto de Manises, Valencia, según recogieron varios medios locales.

Aun así su difusión en nuestro país no deja de ser, de momento, algo residual, según las autoridades. “La incidencia en España es mínima, se han detectado muy pocas dosis en comparación con otras drogas. Que una sustancia pase por un país no quiere decir que se produzca en ese país. Aquí se producen drogas sintéticas, pero la mayoría vienen del norte de Europa”, aseguran fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.

Pastillas legales en Internet

Que el PMMA no esté tan extendido en España y que cuando se compre se haya hecho pensando que era éxtasis no quiere decir que sea difícil de encontrar si uno lo busca. Trasteando mínimamente por la red se pueden ver páginas web en las cuales se puede adquirir como si se tratase de “alimento para plantas para consumo no humano”. Bajo el nombre de Doves Red se pueden comprar dos pastillas por 17 dólares (15,5 euros) o cinco por 33 (30,1 euros), como ya alertó en 2011 el colectivo Energy Control de la ONG Bienestar y Desarrollo. Este abono legal se vende, eso sí, sin el diseño del popular superhéroe, mientras que hay pastillas ilegales (azules) que sí que lo tienen y no son PMMA.

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