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La violenta incursión de una patrulla policial, en la madrugada del pasado 15 de septiembre, en una discoteca o “amanecedero”, como se le denomina en Bogotá, ubicada en inmediaciones de la avenida Primero de Mayo con Caracas, en el sur de la ciudad y que dejó un saldo de seis personas muertas, pone en evidencia no solo un “exceso” de autoridad, ya muy frecuente en los procederes policiales, sino el nivel de corrupción en el cuerpo armado, situaciones que demandan una reforma radical y urgente de los fines y orientaciones de la institución.

Numerosos testimonios de quienes se encontraban en el lugar, el registro de algunos videos y las evidencias físicas, apuntan a señalar que los agentes de policía utilizaron gas pimienta para presionar la salida de los clientes del establecimiento y lo que consiguieron fue provocar una estampida. La propietaria del local dice que los uniformados llegaron destrozando y golpeando lo que encontraban a su paso y provocaron la muerte de las seis personas, cinco de ellas mujeres.

Lo que sucedió en las horas siguientes fue un hábil y rápido manejo mediático, gracias al cual el mando de la policía en Bogotá justificó la acción de sus subalternos, diciendo primero que este tipo de gases no se emplean sino en operaciones de control de orden público, que la puerta del establecimiento estaba cerrada y los encargados se negaban a abrirla, y que en todo caso lo que debe discutirse es la proliferación de establecimientos ilegales donde se expende licor, drogas, se practica la prostitución, etc., es decir, nada de la responsabilidad de los uniformados por lo que, evidentemente, es una matanza de ciudadanos inermes.

En medio de las lágrimas por la pérdida de sus seres queridos, los familiares de los muertos han mostrado a los medios de comunicación que se trataba de jóvenes, en su mayoría trabajadores honestos, padres de familia cuyas vidas generosas fueron segadas. En un crimen que podría calificarse de feminicidio, si se tiene en cuenta que la mayoría de las víctimas fueron mujeres.

Fuente: semanariovoz.com/

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