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El hashtag (#) también conocido como almohadilla, es un símbolo que de la noche a la mañana ha pasado a aparecernos hasta en la sopa. Aunque de un modo u otro hemos estado familiarizado con él, muchos no lo habíamos utilizado en la vida, hasta que se descubrió su utilidad como etiqueta para clasificar contenido. He aquí una breve reseña sobre de dónde vino, qué ha hecho y hacia dónde va.

No es un símbolo nuevo, sino que ya aparecía en los servicios de mensajería basados en los protocolos IRC, con el fin de identificar la temática de los canales.

Comenzó a utilizarse en Twitter, aunque no por iniciativa de la red social, sino de los propios usuarios, quienes recurrieron a este particular símbolo como etiqueta de clasificación de contenidos.

Su primer uso por parte de los usuarios se atribuye a Nate Ritter, de San Diego (California), quien incluyó #sandiegofire en sus tuits durante los incendios forestales de California, en octubre de 2007; a partir de aquí se fue popularizando su aplicación.

A partir del 1 de julio de 2009 Twitter añade automáticamente un hipervínculo a todos los hashtags, que dirige directamente a la búsqueda de este término en la twittosfera.

2010 fue el año de la consolidación de esta etiqueta, gracias a la inserción de los trending topics en la página principal de Twitter.

Los trending topics pueden ser un arma de doble filo. Su gran difusión y popularización hace extensivo y muy viralizable un mensaje, a la velocidad de la luz, lo que también puede tener consecuencias desastrosas. De una parte, si están relacionados con un aspecto positivo de la marca o acontecimiento sobre el que versan, supone una oportunidad única para alcanzar el estrellato 2.0. En cambio, si todo ese poder de difusión va en contra de una marca, persona o suceso, las consecuencias para su reputación online pueden ser desastrosas. Como diría Óscar del Santo, no hay nada peor para gestionar una crisis de reputación que tener que enfrentarse a un trending topic en contra.

Su éxito es tal que 3 de cada 4 usuarios de los Social Media incluye los hashtag en sus publicaciones (RadiumOne).

De hecho, también hay quien intenta aprovecharse de esos momentos de fama en beneficio propio, practicando el #hashhacking. También conocidos como ladrones de hashtags se dedican a identificar los trending topics del momento, con el fin de lanzar su mensaje al medio online bajo esa popular etiqueta. De ese modo, consiguen fugazmente aumentar la notoriedad de su mensaje.

Su gran popularización lo ha hecho extensivo al resto de las redes sociales. Ya en octubre de 2011 Google reconocía el uso del hashtag; en Pinterest apareció desde el principio, LinkedIn hizo lo propio en febrero de este año y ya estábamos más que acostumbrados a verlos en Facebook, aunque no ha sido hasta ahora cuando la red de Mark Zuckerberg por fin se ha decidió a implementarlos oficialmente.

Pero no solo es de aplicación exclusiva para los Social Media, sino que su popularidad ha traspasado las fronteras del medio online, saltando a nuestra vida diaria: Los programas de televisión los utilizan, promocionándolos como vía para generar interacciones con la audiencia y aumentar la notoriedad de la emisión.

Las marcas también lo implementan como los nuevos eslóganes de sus campañas, así podemos ver que #razonesparacrecer fue el lema de la campaña que conmemoraba el 125 aniversario de Coca Cola.

Se han convertido en un icono de moda, este peculiar símbolo aparece en el diseño de camisetas como cualquier otro elemento figurativo más, o incluso acompañado de una palabra, ejerciendo propiamente de hashtag, transmitiendo su mensaje.

¿Qué otras aplicaciones conoces de los  #hashtags?

Tomado de: puromarketing.com

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