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Una noche caracterizada por sonidos novedosos, ritmos fragmentados y melodías espaciales donde el performance sonoro se transformó en un acto de ser, escuchar y bailar. El Funkmyfunk 2018 fue una apertura al potencial de lo sonoro junto a lo visual.

Desde al año pasado los eventos de MedellinStyle se han venido destacado aún más por las numerosas propuestas sonoras y elementos visuales, que en conjunto han generado experiencias estéticas incomparables. Recordemos a Julius Horsthuis, el artista visual quien con su asombroso arte del video maping, morphing y fractales, acompañó las propuestas musicales en el FREEDOM.

La innovación en el evento del pasado 2 de junio de 2018 -un espectáculo más pequeño que el FREEDOM pero no de menor calidad artística- estuvo dada por el talento de los DJs invitados junto a las proyecciones de figuras abstractas sobre el torso de un ser humano.

Dicha fusión de lo visual con lo sonoro, del ser vivo con la tecnología, dio como resultado un performance que invitó a un cambio profundo en la percepción de la escucha, y además creó un espacio propicio para que los asistentes fueran capaces de transcender lo puramente sonoro e integrar todos los sentidos. Así el proceso de escucha, el visual y el sensitivo se integraron para conformar un amplio espectro de sensaciones y emociones. De ahí la enorme importancia de este nuevo espacio que propuso MedellinStyle con el Fuckmyfunk, dirigido a la expansión del ser interno y el inconsciente colectivo.

Son estos eventos los que dan cabida a un nuevo tipo de interacción con el sonido. El Fuckmyfunk creó, al igual que lo ha hecho en años anteriores, la posibilidad de percibir elementos inesperados. Todo esto aunado al espacio donde fue posible presenciar el paisaje citadino y las montañas de Medellín, ya que el evento se llevó a cabo en el mirador del kilometro 6 en Las Palmas. Un lugar maravilloso que está al mismo tiempo cerca y lejos de la ciudad pero que provee una visión distinta sobre la cotidianidad. Un sitio que sirvió de escape a la rutina; una salida momentánea de la percepción mecánica que consume a las personas en su diario vivir.

Archaic Revival, Radeon, Roberto Capuano, Sigha y Peter Van Hoesen fueron los encargados de trasportar al público por medio de vibraciones, texturas y variaciones sonoras constantes, a esa dimensión en la que es posible estimular las fibras mas profundas del organismo y conducirlo hacia el estado en el que es posible atender a la materialidad del sonido y a las posibilidades de cambio. Fueron ellos los que elevaron el espíritu al enraizar a los asistentes en sus centros energéticos vitales.

 

 

 

 

MARIA VILLA

MBVILLA80@GMAIL.COM

 

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