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(Via: http://www.elcolombiano.com ) Keiichi Matsuda, diseñador y cineasta inglés, se encuentra en Medellín rodando el primero de una serie de cortometrajes que imaginarán una ciudad del futuro donde lo virtual y lo físico no tiene límites.

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Para rodar sus películas, el británico presentó una campaña en Kickstarter que ya superó sus metas de recaudo pero en la cual todavía se puede participar como patrocinador si se quiere, por ejemplo, aparecer entre las marcas que flotarán en el mundo urbano de estas obras donde la tecnología ha cambiado totalmente nuestra manera de percibir la realidad.

Hablamos con el realizador sobre este proyecto que convierte a Medellín en un escenario de la ciencia ficción.
¿Por qué eligió Medellín para rodar sus cortometrajes?

Estoy aburrido de las películas futuristas con locaciones en Nueva York o Los Ángeles. Yo quiero entender cómo crecerán en el futuro algunas de las ciudades emergentes del mundo. Medellín es realmente una ciudad interesante; hay muchos trabajos que está realizando la administración para presentar la ciudad como un centro de innovación y progreso, una ciudad moderna, pero bajo de esa superficie reluciente todavía hay una gran cantidad de sufrimiento y arraigados problemas sociales. Una gran cantidad de ciudades occidentales que he visitado tienen clara la idea de cómo serán en los próximos 15 años. Medellín es diferente. Es una vibrante y excitante ciudad que todavía está en busca de su futuro.

¿Cuál ha sido su relación con la ciudad?

He visitado Medellín dos veces como conferencista en Fractal: conferencias y talleres anuales organizados por Vivi Trujillo y Hernán Ortiz, acerca de tecnología, ciencia y ficción. He dictado conferencias alrededor del mundo y puedo decir honestamente que Fractal es mi favorita, entonces le pedí a los organizadores producir mis nuevas películas. En Fractal, nosotros involucramos bastante a la audiencia, y encontré que la gente de Medellín le concede gran importancia a pensar sobre el futuro. Intentan formar una nueva identidad para la ciudad, para tratar de seguir adelante y superar el pasado violento. Yo no estoy tratando de ignorar ese pasado, ni de realizar un comercial de Medellín. Las películas serán muy críticas a la vez, pero en su corazón tratarán de descubrir un nuevo futuro para la ciudad.

 ¿Cuál es la innovación que propone para estas películas?

Estoy interesado en cómo pueden impactar en una cultura tecnologías emergentes como la realidad aumentada, las ciudades inteligentes y el Internet de las cosas. Mostraré el futuro de Medellín como una ciudad que es en parte física y en parte virtual, donde cada objeto está conectado a la Internet y las redes sociales han escapado de nuestros dispositivos y están fugándose dentro de la ciudad física.

¿Qué es la hiperrealidad en ese contexto?

Es una idea filosófica discutida por el escritor francés Jean Baudrillard y Umberto Eco, entre otros. Habla acerca de una condición cultural donde ya no somos capaces de distinguir la realidad de la representación de realidad. Ahora los medios se han vuelto tan poderosos e importantes en nuestras vidas, que las vivimos a través de la televisión, los computadores o los smartphones, y pienso que esa filosofía es más importante que nunca. Mis películas tienen origen en esas ideas filosóficas posmodernas pero verlas seguirá siendo divertido, incluso si no tienes intereses académicos.

¿La hiperrealidad cómo puede transformar el mundo físico?

Estoy haciendo una nueva clase de ciencia ficción. No estoy interesado en rascacielos o autos voladores, pero sí en cómo las tecnologías de consumo pueden transformar nuestros trabajos, nuestras relaciones y la vida cotidiana. La ciudad física en sí misma no lucirá diferente, pero estará llena de objetos virtuales que cambiarán completamente la manera en la que percibimos y usamos el espacio.
¿Hable un poco sobre el guion de los cortometrajes?

Estaremos rodando el primer cortometraje este Diciembre, y después regresaré a Medellín el próximo año para filmar el resto. Cada una de estas películas será filmada desde la perspectiva de un personaje diferente, desde varios contextos socioeconómicos. Tenemos a Emilio, un obrero que está en busca del amor y lo encuentra en un lugar muy inusual. Y ahí está Marly, una celebridad de Internet que ve su vida online desmoronarse en cuestión de minutos. No quiero llevarte muy lejos pero serán historias sobre la vida cotidiana en la ciudad del futuro. No hay narcos, ni persecuciones en autos, solo gente normal luchando por abrirse camino en la vida.
¿Cómo describiría a Medellín imaginándola como una ciudad del futuro, como un escenario de ciencia ficción?

Estoy dibujando sobre la cultura y el lenguaje visual de Medellín para crear un futuro que se siente muy familiar y nuevo al mismo tiempo. El centro de la ciudad estará lleno con publicidad y marcas, mientras los barrios tendrán más un sentimiento personal creado por las personas que viven allí. Los vendedores ambulantes usarán la tecnología para promover sus servicios, y los centros comerciales, bares y supermercados serán reimaginados para el futuro. Cada personaje percibe la ciudad de manera distinta, por lo que verán el limpio, funcional e idealizado mundo de los súper ricos; el mundo comercializado del hombre trabajador y los vecindarios desamparados de los ciudadanos pobres.

¿Qué beneficios hay en traer estas películas a una ciudad premiada como la más innovadora?

La innovación es importante para cualquier ciudad pero constantemente fallamos en anticipar los nuevos problemas que eso puede causar. Yo no estoy diseñando una utopía. Mientras los gobiernos y las corporaciones quieren empujarnos a usar más tecnología, yo quiero animar a la gente a pensar críticamente y formar su propia opinión sobre cómo debería ser el futuro. Por supuesto, las películas se localizarán en Medellín, pero este mensaje es relevante sin importar la ciudad en la que vivas.

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