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What's This?

Rastreando históricamente el objetivo de las festividades para la humanidad se encuentra que la celebración ha existido durante milenios a través de ritos, carnavales y ceremonias con excesos de danzas, alimentos, drogas y vestidos con el fin de preponderar el lado anímico del hombre a través de un renacimiento espiritual, esto por medios lúdicos y alegres que permiten el desborde, lo grotesco y lo obsceno para trasgredir los límites sociales por un determinado tiempo.     El festejo se convirtió así en el símbolo de la independencia y de la liberación de los paradigmas interpuestos por los estamentos supremos “De allí su raíz epistemológica “fas” que remite a los actos lícitos consagrados por lo divino, y se contrapone a ‘ius’ y a ‘mos’, donde lo lícito está justificado, respectivamente, por la institución política, las costumbres y por la tradición ética”

Aunque el escenario en otrora era la plaza pública, ahora en escenarios privados se mantiene la tendencia a lo profano y lo libertino, de igual forma los cambios de atributos del festejo no modifica su tendencia cíclica de las celebraciones, por el contrario se exacerbó la frecuencia del deseo de bienestar en exceso para “morir”, es decir, se busca por medio del festejo poder renacer para marcar nuevos comienzos en la vida (Por ende se simbolizaba con el sacrificio de un animal o en la actualidad con la quema de una figura humana al iniciar el año). Sería entonces un tiempo si se quiere mágico donde el hombre es dueño absoluto de su libertad para trasgredir lo que la sociedad le ata y de este modo saciarse en exceso por un instante.       Entonces las características de agasajo estarían en contraposición a lo que se vive en la cotidianidad, es decir se suprimen las barreras jerárquicas haciendo del pueblo una equidad y una unidad, creando en este espacio un clima de fraternidad; los hombres y las mujeres interactúan permanentemente dejando a un lado los escrúpulos que los contextos exigen, además el exceso y el desborde reprimido desde nuestra infancia están a la orden del día con el consumo de bebidas, alimentos y drogas. Temas que serían un tabú en las actividades matutinas se hacen presentes como la grosería, la obscenidad y la lujuria, generando un desborde afectivo para alcanzar lo mítico, el rejuvenecimiento y la renovación para comenzar un nuevo tiempo.

Por ende el abuso del festejo sería como un querer estar muerto por siempre y le haría perder la esencia psíquica que la humanidad le ha otorgado.

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