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Hace poco compartíamos un atroz documental independiente que muestra toda la muerte alrededor de la petrolera Pacific Rubiales que está no solo acabando con las aguas, sino arrazando con tierras, campesinos, activistas y todo lo que se oponga a su paso a través de fondos ilimitados ( avalados desde el gobierno de Alvaro Uribe ) hasta el día de Hoy. Todo empezó meses atrás cuando un blog especializado en temas petroleros y de minería con sede en Perú, Inka Kola News, prendió las alarmas sobre los vínculos entre Giustra y la Clinton Foundation. Después el equipo se encontró con un reporte del Wall Street Journal que los hizo entender la seriedad de estos vínculos, explica a El Espectador Matthew Cunningham-Cook, uno de los tres periodistas del IBT autores de la investigación. Una investigación revelada esta semana por el International Bussiness Times pone sobre la mesa cómo la entonces secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, hoy candidata a la Presidencia, habría favorecido a la petrolera Pacific Rubiales gracias a los vínculos entre su fundador Frank Giustra y la Clinton Global Foundation.

La investigación por parte del grupo de periodismo investigativo de dicho diario evidencia cómo la postura de Hillary Clinton en torno a la protección de derechos laborales y de sindicalistas en Colombia dio un giro de 180 grados a medida que el fundador de la petrolera canadiense, de inmensa presencia en nuestro país, se convirtiera en uno de los grandes donantes de la fundación filantrópica de su marido Bill Clinton.

Desde que se firmó el tratado de libre comercio con Estados Unidos en noviembre de 2006 y su posterior ratificación por el Congreso colombiano el 4 de julio de 2007, distintas organizaciones defensoras de derechos humanos se opusieron al acuerdo debido a los repetidos abusos y a la violencia contra líderes sindicales en nuestro país. Las organizaciones de trabajadores de Estados Unidos, en especial la Federación Americana de Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO, por sus siglas en inglés), un electorado clave del Partido Demócrata, era su principal opositor, razón por la cual tanto Barack Obama como Hillary Clinton, en ese entonces precandidatos de ese partido a la Presidencia, se oponían fehacientemente al acuerdo. “Como lo he dicho por meses, me opongo al acuerdo con Colombia, votaré en contra de este y haré todo lo posible para que el Congreso rechace el tratado del libre comercio con este país”, dijo Hillary a la prensa el 9 de abril de 2008, dejando en evidencia la gran división con su esposo, el expresidente Bill Clinton, quien siempre apoyó irrestrictamente el TLC con nuestro país.

Un año antes de estas declaraciones, exactamente el 24 de julio de 2007, Pacific Rubiales, ya con operaciones petroleras en Colombia bajo el nombre de Petro Rubiales, anunciaba una donación de US$4,4 millones para la Clinton-Giustra Sustainable Growth Initiative (CGSGI), luego de que esta unión entre la Clinton Foundation y Frank Giustra, fundador de Pacific Rubiales, hubiese recaudado $440 millones de dólares para sus operaciones petroleras en los Llanos colombianos.

Si bien la prensa en Estados Unidos ya tiene los ojos puestos sobre las multimillonarias donaciones de Giustra, quien desde 2013 es miembro de la junta directiva de la Clinton Foundation, queda sobre la mesa un bochornoso conflicto de intereses que posiblemente tuvo la secretaria de Estados en sus certificaciones de derechos laborales necesarias para la ratificación del tratado de libre comercio de Colombia con Estados Unidos, hechos que la dejan en el ojo del huracán no sólo por las implicaciones éticas, sino políticas de la exsecretaria de Estado, justo ahora que acaba de lanzar su campaña por la candidatura presidencial para las elecciones de 2016.

Via: http://www.elespectador.com

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