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Statement von Bundeskanzlerin Merkel zu Wahl in UN-Sicherheitsrat

Fiscales alemanes están investigando cómo un hombre fue capaz de subirse a un jet del Gobierno, utilizado por la canciller Angela Merkel, que estaba vacío. Vistiendo sólo interiores y drogado, el hombre bailó en un ala del avión, regó espuma anti incendios y oprimió botones de la cabina.

En la noche del 25 de julio, un hombre de 24 años de edad, con una bolsa llena de marihuana y pastillas de éxtasis, logró con relativa facilidad subirse a bordo de un jet del gobierno vacío, usado con frecuencia por la canciller Angela Merkel, que estaba estacionado en una sección militar cerrada del aeropuerto de Colonia.

El hombre, un físico-culturista de origen turco nombrado como Volkan T., procedió a organizar una ruidosa fiesta. Según informes, se desnudó, se quedó en calzoncillos, roció de espuma de extintor de incendios el interior beige del avión, oprimió botones en la cabina del piloto, lanzó un tobogán de emergencia inflable y bailó en el ala del Airbus 319.

El avión, que también es utilizado por otros altos funcionarios del Estado, incluyendo el presidente Joachim Gauck, fue entregado hace tres años y es uno de los dos aviones de alcance medio, A319, en la flota del gobierno. Cuenta con una oficina privada, una sala de conferencias con capacidad para 12 personas y una cabina principal con capacidad para 32 personas.

El incidente fue reportado inicialmente el mes pasado, pero está atrayendo renovada atención, luego de que un informe de la policía, de ocho páginas, fue filtrado a la prensa alemana.

La cronología de los hechos ha sido elaborada por la Policía Federal, cuyas funciones incluyen garantizar la seguridad en las fronteras, ferrocarriles, aeropuertos y edificios estatales. La policía se negó a comentar sobre su contenido.

El avión pudo haber despegado.

Según la prensa, incluyendo el Welt am Sonntag y el General-Anzeiger, el informe revela que el avión estaba accesible a través de sus salidas de emergencia y que la puerta de la cabina estaba abierta.

También dice que a la policía, guardias de seguridad privados y miembros del ejército Bundeswehr, les tomó casi cuatro horas, sacar al intruso del avión.

El Airbus estaba cargado con ocho toneladas de combustible y técnicamente, el intruso podría haberlo despegado o por lo menos hacerlo rodar.

Si bien el informe es de lectura entretenida, también sugiere que Alemania tiene que reforzar los procedimientos para la protección de los jets del gobierno. Los sensores de presión en la base, que hacen que suene una alarma cuando alguien la pisa, al parecer habían sido desactivados debido a trabajos de construcción.

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